PAMPLONA

Asiron insiste en impulsar Pamplona como capital mundial de la pelota vasca, pese al conocido rechazo internacional

Fotomontaje de Joseba Asiron sobre una imagen del frontón Labrit.
La Federación Internacional de Pelota Vasca rechazó recientemente el proyecto

La capital mundial de la pelota en Pamplona ha vuelto a escena. El Ayuntamiento ha reactivado un proyecto que busca situar a la ciudad como referente internacional, aunque arrastra críticas por la falta de respaldo y dudas sobre su impacto real.

El equipo liderado por Joseba Asiron ha retomado esta iniciativa con una amplia programación cultural y turística. Sin embargo, el planteamiento reabre el debate sobre si esta propuesta tiene base suficiente para sostener una proyección global.

Uno de los principales obstáculos de la capital mundial de la pelota en Pamplona sigue siendo la ausencia de reconocimiento por parte de la Federación Internacional de Pelota Vasca. Este organismo ya calificó en su momento la propuesta como una “declaración unilateral” y dejó claro que no la considera oficial.

La falta de aval internacional se ha convertido en el eje de las críticas. La federación ha insistido en que una capitalidad de este tipo requiere consenso global, respaldo institucional y legitimidad deportiva, elementos que no figuran en el proyecto municipal.

Además, la situación se ha agravado tras la decisión de la federación de abandonar Pamplona. Después de más de dos décadas, la entidad ha optado por trasladar su sede a Biarritz, lo que supone una pérdida de peso institucional para la ciudad.

Este cambio ha generado un contraste evidente. Mientras el Ayuntamiento insiste en reforzar la capital mundial de la pelota en Pamplona, el principal organismo internacional del deporte se ha desvinculado del proyecto.

En paralelo, el Consistorio ha presentado un calendario con exposiciones, visitas guiadas, rutas culturales y competiciones. Se trata de una programación amplia, con actividades en espacios municipales como Civivox y otros puntos de la ciudad.

La ausencia de grandes eventos globales o circuitos deportivos internacionales refuerza esa percepción. Sin federaciones implicadas ni competiciones de primer nivel confirmadas, la proyección exterior del proyecto queda en entredicho.

Otro de los focos de debate es el económico. Aunque no se han detallado cifras globales, el despliegue de la capital mundial de la pelota en Pamplona implica inversión pública en actividades, promoción y organización.