- domingo, 07 de junio de 2026
- Actualizado 14:29
“Tenemos derecho a que se nos respete como lo que somos: una comunidad diferenciada, orgullosa de su pasado y dueña absoluta de su futuro”
“Durante años repartieron certificados de superioridad moral. Ellos eran ‘el lado correcto de la historia’. Los buenos. Los éticos. Los sensibles. Los comprometidos.”
“Osasuna somos todos, los del césped, los de la grada y Navarra entera; ¿por qué los jugadores solo se dirigen en sus saludos a una parte del estadio?”
La izquierda contemporánea ya no parece obsesionada con mejorar la vida material de la gente, sino con fragmentarla emocionalmente en identidades cada vez más pequeñas y enfrentadas.
“Durante décadas se veían a sí mismos como un destino histórico inevitable y con una superioridad moral que con el tiempo se ha visto que era bastante mugrienta.”
Celebramos 150 años de historia compartida, pero, sobre todo, celebramos a las personas que lo han hecho posible. A quienes formamos parte del Regimiento, a quienes lo integran hoy y, muy especialmente, a quienes, vistiendo su uniforme, dieron su vida en el cumplimiento de su deber.
Tres individuos suben hacía la plaza Consistorial “haciendo el pata” en un aparente performance preparado y evidentemente provocador.
“El Gobierno intenta transmitir que se siente fuerte porque ‘los números salen’ en el Parlamento, pero la Comunidad se está volviendo ‘más barata’, depreciada en valor y servicios, y más cara en impuestos”.
La realidad es que el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones progresistas, mientras el paro aumenta, se destruye empleo y Navarra presume de soluciones imposibles que acaban desbordando la propia sociedad.
"El vídeo circula como ese olor que se queda pegado en la ropa después de cocinar coles de Bruselas: un hedor rancio, imposible de disimular, porque hay platos que, por mucho que se adornen, siguen sabiendo a podrido"
"Solo profundizando en la independencia judicial y el control, recuperaremos la visibilidad que la catábasis nos ha robado y podremos combatir de raíz un mal que termina por integrarse en el propio sistema"
Cuando el historial de quien accede al procedimiento incluye un Estado que falló antes en cada paso, la pregunta es inevitable: ¿hay ahí libertad real, o abandono institucional disfrazado de derecho?