• viernes, 28 de marzo de 2025
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Opinión

“¡Sunsundegui, presente! ¡Davalor, presente!” Podrían ponerles chapas a las dos empresas en el Monumento a los Caídos, y a las que irán llegando al pudridero, ahora que no saben qué hacer con el edificio.
Considero que hay aspectos que, a lo largo de la competición, se podían haber mejorado para conseguir algunos puntos más en la clasificación; voy a señalar algunos que, según mi opinión, han tenido más relevancia y tienen todavía solución.
Tras la declaración del estado de alarma, el Gobierno al unísono afirmó que la pandemia “nos cogió desprevenidos” porque nada se sabía sobre cómo hacer frente a la pandemia. Pero es una gran mentira.
A lo mejor quien tendría que empezar por pedir perdón es México al México histórico. Los que sacaban corazones con cuchillos de obsidiana a niños para comérselos en las pirámides de Teotihuacán, o los que levantaban muros con cráneos en el Templo Mayor en el actual DF, no eran españoles; eran ellos mismos contra sí mismos.
Osasuna vuelve a sufrir por sus errores defensivos y deja escapar la victoria ante el Valencia en El Sadar, pese a remontar en la primera parte. La falta de control y los problemas en la zaga condena al equipo rojillo, que sigue sin despejar dudas en la liga.
La superconsejera Ollo trata de convencer a los migrantes de que si quieren integrarse en Navarra es imprescindible saber euskera. Es un engaño propagar que sus hijos no tendrán futuro si no aprenden una lengua que en Navarra usa habitualmente entre un seis o siete por ciento de la población. El argumento estrella es decir que no podrán ser funcionarios. Otra falacia.
Seguimos con los mismos errores de toda la temporada, demasiadas pérdidas de balón en entregas fáciles; aún sabiendo las limitaciones que esta plantilla tiene, pienso que se les puede exigir más en estos aspectos.
Pero como el aberchandalato no tiene ninguna intención de emprender grandes proyectos —Txibite y sus batasunos solo están ahí para convertirnos a todos en aberchándales—, pues si te rompes un brazo, a joderte.
¿A todo esto, qué coño están haciendo en Beloso, sepultar por completo a la familia de Jimmy Hoffa bajo toneladas de hormigón o qué?, porque para cambiar cuatro baldosas y embrear un par de metros para que no circulen las bicis, que subirán cuatro, y más en verano con la solanera, ya vamos para un año con la cuesta cerrada.
Hace 40 años había un trajín de coches que era la vida. Ahora no queda ni uno, que es la muerte. Me planto en mitad de la carretera general para fotografíar la larga recta con sus toboganes. En mi infancia esto habría sido un suicidio. Hoy también, pero por lo contrario, por la ausencia de tráfico".
Soy plenamente consciente de que desde Navarra no podemos cambiar muchas de estas cosas, pero nuestro Convenio Económico sí nos da margen para priorizar unas u otras. Por algún sitio hay que empezar. ¿Y qué mejor lugar que el Viejo Reino Foral para comenzar la reconquista liberal de España y Europa?
Todos tenemos conocidos aberchándales, ya sabemos qué pasa cuando tienes que juntarte con ellos y empiezan con el mitin, que como discrepes, follón. O cedes tú o un aberchándal no cede nunca, aunque la reunión se vaya al infierno.
Desde hace años, el periodista Jonan Basterra prefiere cubrir fotográficamente el Chupinazo desde la plaza del Castillo, en vez de tomar la tradicional instantánea en la atiborrada plaza Consistorial. Es, por tanto, la foto del comienzo de la fiesta más representativa de este fotógrafo que irremediablemente teníamos que seleccionar para este segundo escalón de la Escalera Fotográfica de San Fermín.
El presagio es ya un hecho, pues tras la grave pandemia, el golpe de estado en la comunidad catalana, la controvertida amnistía, así como la reciente catástrofe de la Dana en el Levante, se han agudizado y confirmado las señales que califican a un régimen de autoritario. 
Osasuna afronta meses decisivos en el terreno deportivo, pero también en la faceta institucional. Comienza la guerra sucia contra Vicente Moreno para atacar a la directiva y a la institución en pleno año electoral. No se dejen embaucar.

En Navarra nos ha tocado el más cansino, el Coronalzorriz affrettando y cacofónico como los violines de Psicosis o el maullido de un gato cuando le pisas la cola. Es terrible el señoro ese pegando ladridos como de perro viejo, de cuerdas vocales desquiciadas y sordo como una tapia.

También eres hombre blanco cuando descubren que eres mujer pero cometes la osadía de no ser de izquierda. Si eres una mujer que no eres de izquierda, el rojerío te puede machacar de las formas más machistas que se te ocurran.
Mientras en Navarra nos están reventando a impuestos a los ciudadanos, ni te cuento a las empresas, que por eso huyen de aquí despavoridas dejando un reguero de paro y destrucción; al otro lado de la muga, los mismos partidos, repito, PNV y PSOE, están bajando la presión fiscal.
"Van a rememorar con multitud de actos, los cincuenta años del fallecimiento, en la cama de su domicilio, del general sublevado Francisco Franco y tratan de nuevo de enfrentar y posicionar a la sociedad española, cuya mayor parte de población activa no sabe ni quién fue ese general".
Cuando creces hay otro tipo de resacas, me digo, ese mirar al horizonte plantado en la costa, pegándote en las pantorrillas el agua que vuelve al mar. Una nostalgia que te toca en la espalda, que no te la quitas ni con toda la inmensidad del Atlántico que tienes en frente.
Dice el refrán que no hay mal que cien años dure. Antes o después la sociedad navarra despertará, pero será tarde, porque el declive de nuestra economía que inició Uxue Barkos demoliendo las bases que cimentaron el desarrollo y la prosperidad de esta tierra se antoja difícilmente reversible. Y es que las comunidades en las que han encontrado refugio las empresas que aquí hemos maltratado no las dejarán escapar tan fácilmente como nuestros destalentados dirigentes.
Saboreo la calma de la espera en un aeropuerto, el día de descanso en una vuelta ciclista, la tranquilidad de la víspera de la víspera de un 5 de julio; por eso me gusta más junio que julio o agosto, por eso disfruto de un 27 de diciembre como si fuera el centro del universo.
Si me preguntan aún hoy cuando empieza mi Navidad diría que con el sorteo de la lotería. Lo recuerdo de pequeño, el soniquete en la radio, en la tele, los décimos, las participaciones por las mesas de mi casa, de casa de mi abuela. 
"¿Para qué cojones queremos el Fuero, esa cosa casi mitológica, para usarla contra nuestros intereses? Pues sí, amiguitos, eso hace Txibite, poner los impuestos a las empresas no sólo más altos que el País Vasco sino también que Madrid".
El partido se animó en los minutos del miedo, esos que prorroga el árbitro y en los que los jugadores comienzan a temblar cuando el balón se acerca tanto al área propia como a la contraria. Y ahí aparece el de casi siempre: Sergio Herrera.