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  • viernes, 21 de agosto de 2026
  • Actualizado 16:27
 
 
 
 
Actualidad Galería

Caídas, barro y máxima tensión: la secuencia gráfica del sexto encierro del Pilón de Falces

Las vacas de la ganadería Hípica Zahorí de Falces han protagonizado un sexto encierro del Pilón marcado por la velocidad vertiginosa y los tramos de barro. La rápida fractura de la manada ha dejado momentos de altísima tensión, caídas aparatosas y carreras al límite en pleno descenso de la ladera. A pesar del peligro de las reses coloradas, la carrera se ha saldado con un balance sanitario benévolo de solo cinco atendidos leves. Repasa en esta galería la secuencia de las mejores imágenes de la jornada.
 
 
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FOTOS | Una vaca adelantada de Eulogio Mateo siembra el peligro en el Pilón de Falces tirándose hacia los corredores

El quinto encierro del Pilón de Falces ha dejado este jueves imágenes de gran tensión durante la bajada de las reses de Eulogio Mateo, de Cárcar. El momento más espectacular se ha producido cuando una de las vacas se ha salido del recorrido y ha caído por el terraplén, ante la mirada de corredores y espectadores.  Otra vaca se ha adelantado a la manada y ha causado momentos de mucho peligro tirándose hacia los corredores. La carrera ha vuelto a ofrecer estampas de máxima emoción en uno de los encierros más singulares y exigentes de Navarra.

 

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FOTOS | Aplastante tormenta de 'metal' en el Navarra Arena: Judas Priest desata la locura junto a Airbourne y Dirkschneider

El Navarra Arena vibró en una noche histórica para el heavy metal marcada por la potencia atronadora, los focos láser y la devoción de miles de seguidores entregados. Desde el despliegue frenético y salvaje de Airbourne hasta la nostalgia mítica de Dirkschneider, la pista fue un hervidero de energía constante que alcanzó el clímax con la entrada triunfal de Judas Priest. Con un repertorio plagado de himnos legendarios como Breaking The Law o Painkiller, una apabullante producción audiovisual y la icónica Harley-Davidson pilotada por un incombustible Rob Halford, la velada consagró a la capital navarra como el epicentro absoluto del rock más genuino y atemporal.