PAMPLONA

Chivite y los socialistas de Pamplona homenajean a las víctimas del 36 mientras sostienen al alcalde que blanquea a etarras

Homenaje a los concejales y trabajadores del Ayuntamiento de Pamplona fusilados tras el golpe de Estado de 1936. NAVARRA.COM

El PSN ha enarbolado la memoria democrática este sábado en Pamplona con el homenaje a los concejales y trabajadores del Ayuntamiento asesinados tras el golpe de Estado de 1936. El acto ha estado encabezado por María Chivite y ha reunido también a la ministra Elma Saiz, al vicepresidente Javier Remírez, a la portavoz socialista Marina Curiel, a la dirigente Esther Iso y al secretario general de UGT en Navarra, Lorenzo Ríos.

Durante su intervención, Chivite ha advertido de una “ola de fascismo” a nivel mundial y también en las instituciones navarras. Además, ha reivindicado las leyes de memoria democrática, el protocolo con el Estado para reconocer el Fuerte de San Cristóbal como lugar de memoria, los planes de convivencia y los programas educativos para trasladar esta historia a los más jóvenes y evitar que se repita. 

En la misma línea, Curiel ha defendido que recordar a las víctimas “es una obligación”, mientras Esther Iso ha hablado de “deber democrático” y ha llamado a generar espacios de debate, convivencia y entendimiento. UGT, por su parte, ha subrayado que el franquismo golpeó con especial dureza al sindicato y al socialismo navarro. 

Sin embargo, el homenaje del PSN ha llegado apenas unas semanas después de la fuerte polémica por la Korrika en Pamplona. El alcalde Joseba Asiron defendió entonces la carrera como una cita a favor del euskera y, al ser preguntado por la exhibición de mensajes de apoyo a presos de ETA, aseguró que le daba “lo mismo” que fueran mensajes del Alcoyano o de la “agrupación de los presos”, al considerarlos planteamientos “particulares”. 

La controversia no se ha quedado en el terreno político. La Audiencia Nacional ha ordenado investigar la exhibición de imágenes de terroristas de ETA durante la Korrika tras la denuncia presentada por UPN, al entender que los hechos podrían encajar en delitos de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas. 

Ese contexto ha situado al PSN de Pamplona en una posición incómoda, pero no exactamente silenciosa. Los socialistas registraron una declaración propia en la que denunciaron la exhibición de simbología vinculada al terrorismo, calificaron lo ocurrido de “homenaje inadmisible” y reclamaron medidas para preservar el carácter cívico de la Korrika. A la vez, mantuvieron su respaldo a la carrera como iniciativa cultural en favor del euskera. 

De hecho, en la Comisión de Presidencia del Ayuntamiento se aprobaron dos posiciones distintas con apoyo socialista. Por un lado, salió adelante una declaración que reafirmaba el apoyo institucional a la Korrika; por otro, también prosperó la condena expresa de las imágenes y mensajes de apoyo a terroristas de ETA y la exigencia de no financiar la carrera mientras AEK no condene esos hechos y adopte medidas para impedir que se repitan.

Aun así, la secuencia ha reabierto las críticas de la oposición al PSN por su relación con EH Bildu en Pamplona. UPN ha llegado a pedir la reprobación de Asiron por sus declaraciones sobre el Alcoyano, mientras el debate sobre la coherencia entre el discurso de la memoria y la gestión de esta polémica vuelve a instalarse en la política navarra.