PAMPLONA

La plaza de Pamplona que va a quedar 'como nueva', respetando sus elementos históricos y patrimoniales

La Gerencia y la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento visitan la plaza de Santa Ana para conocer los elementos históricos y patrimoniales que acoge, dentro del proceso emprendido para la reurbanización de ese espacio. IÑIGO ALZUGARAY
Su riqueza patrimonial e histórica y su céntrica ubicación la convierten en una zona de alto valor arqueológico.

Cuando a finales del siglo XX y comienzos de este siglo XXI Pamplona sometió a su casco viejo a un proceso de peatonalización y reurbanización, la plaza de Santa Ana se quedo al margen. 25 años más tarde, esta recoleta plaza afronta una nueva oportunidad.

Su riqueza patrimonial e histórica y su céntrica ubicación la convierten en una zona de alto valor arqueológico, catalogada como Zona Arqueológica ‘A’ según el PEPRI. Este factor ha sido determinante en el concurso de ideas para su reurbanización, donde las tres propuestas finalistas buscan preservar y realzar los elementos patrimoniales existentes, como pozos, la estructura de una noria de sangre y una columna octogonal de piedra.

Entre estos vestigios destaca el pozo de las Pellejerías, ubicado en el antiguo barrio del mismo nombre. En 2019, se llevó a cabo su limpieza y documentación, aunque aún se desconoce si pertenecía a los numerosos pozos comunales que abastecían la ciudad medieval o si estaba vinculado al jardín romántico de una antigua casa en la calle Mayor. Este pozo forma parte de un sistema acuífero que incluye otras estructuras en la plaza, como la mencionada noria de sangre.

Cercano al edificio de calle Mayor 12, se conserva una columna octogonal de piedra calcarenita que estaba empotrada anteriormente en el muro de la nave de la antigua fundición. Se desconoce su origen, siendo posible que formara parte de alguno de los palacios del entorno del barrio de Las Pellejerías.

Mañana jueves dará comienzo la segunda fase del proceso participativo para la reurbanización de la plaza de Santa Ana con una presentación de las tres propuestas finalistas del concurso de ideas. Los equipos redactores de ‘Basoa’, ‘El sitio de mi recreo’ y ‘Aquí convive un barrio’ expondrán los detalles de sus propuestas en una sesión abierta a la ciudadanía, a partir de las 17.30 horas, en el salón de actos del palacio del Condestable. 

Además, se podrá visitar desde el 27 de febrero hasta el 13 de marzo en la segunda planta de Condestable una exposición con detalles de cada una de las propuestas. A través de varios paneles, se podrá visualizar cómo va a quedar la plaza mediante infografías o recreaciones, y se dará a conocer la información que rodea a cada propuesta. Se colocarán unas urnas en la exposición para recoger aportaciones y propuestas de mejora a los proyectos. 

El 13 de marzo tendrá lugar un taller participativo en Condestable para seguir analizando las propuestas y seguir recogiendo sugerencias. Esta segunda fase del proceso participativo terminará con el informe que se remitirá a los equipos redactores para que integran las nuevas aportaciones en sus proyectos definitivos. El jurado técnico determinará entonces la propuesta ganadora que se llevará a cabo a futuro.

Sobre las tres propuestas finalistas

‘Basoa’ representado por Jokiñe Crespo Garbisu, obtuvo la mayor puntuación, 88 puntos, y parte de la necesidad de crear un oasis urbano natural en el centro de la ciudad. La geometría es la base del diseño, con zonas circulares de actividades, que se conciben mediante pavimentos drenantes, combinando zonas de paso con zonas verdes naturalizadas y restituyendo el funcionamiento hidrológico original de las huertas. Una malla de arbolado y vegetación convertirá la plaza interior en un corazón verde para el barrio. Se mantienen el domo y el huerto urbano, y se genera un anfiteatro con tratamiento vegetal aprovechando el desnivel en torno a la salida trasera de Condestable. 

‘El sitio de mi recreo’, representado por Carlos Iraburu Elizalde, sumó 75 puntos. La propuesta genera un perímetro permeable rectangular en madera, a modo de pérgola. El extremo este, cercano al rincón de la Pellejería, se configura como un espacio verde; la zona oeste como un área más lúdica con equipamiento para juegos y actividades; y la zona central asumirá los equipamientos más versátiles y estanciales. La plaza se articula mediante esa pérgola, con una sencilla estructura de pórticos con vigas y pilares de madera que, en cada zona, se va transformando según las necesidades. La estancia central queda como un área libre que respeta y asume las preexistencias del lugar, como los árboles o los pozos. 

‘Aquí convive un barrio’, representado por David García Muñoz, logró 67 puntos con una propuesta que parte de la recuperación de la volumetría histórica de la manzana, respetando gran parte de los edificios existentes e incluyendo intervenciones de rehabilitación y algunos derribos, que generan, por ejemplo, un tercer acceso porticado a la plaza desde la calle Eslava. Se crea una plaza diáfana y clara, un entorno de estancia e inmersión, con vegetación, arbolado y jardín de especies autóctonas, con lomas vegetales que resuelven los desniveles. Se habilita un estanque de juegos de agua como zona de recreo a sumar a los juegos infantiles, senderos, terrazas, áreas de estancia y espacios de convivencia en sombra.