El Gobierno de Navarra no asume que los precios de la vivienda están disparados y ataca al portal Idealista
La vivienda en Navarra ha seguido encareciéndose mientras el Gobierno de Navarra ha redoblado su ofensiva contra los datos de los portales inmobiliarios, negando incluso la validez a las cifras difundidas por el portal Idealista sobre el mercado del alquiler en Pamplona. La polémica ha estallado esta semana, después de que el Ejecutivo foral haya defendido que la oferta de alquiler en la capital navarra creció un 7,70% en 2025 y haya acusado al portal de publicar datos “sin rigor estadístico”.
La consejera de Vivienda, Begoña Alfaro, ha sostenido en las últimas semanas que los datos oficiales desmontan el relato de una caída de la oferta en las zonas de mercado tensionado. El Gobierno foral insiste en que el RECA, el Registro de Contratos de Arrendamiento, es la fuente válida para medir tanto el número de contratos como los precios reales firmados en Navarra.
Mientras se libra esa batalla estadística, el mercado no ha dado tregua. Los datos difundidos sobre la vivienda de segunda mano en Navarra sitúan el precio medio en 2.309 euros por metro cuadrado, con un repunte mensual del 4,8% y una subida interanual del 12,8%. Ese avance ha llevado el precio estimado de una vivienda tipo de 80 metros cuadrados hasta los 184.751 euros, frente a los 163.799 euros de un año antes.
La subida no ha sido un fenómeno aislado. El encarecimiento se ha extendido por todas las comunidades autónomas y ha vuelto a colocar a Navarra en una franja alta del mercado, lejos de territorios más baratos y todavía por debajo de comunidades como Baleares o Madrid, donde el metro cuadrado ha superado ampliamente los 5.000 euros.
El choque más duro se ha producido en el alquiler en Pamplona, una de las localidades incluidas en la declaración de zona de mercado residencial tensionado aprobada por Navarra en mayo de 2025 y publicada después por el Estado. Idealista sostiene que la oferta de alquiler permanente ha bajado un 26% en la capital navarra, un dato que ha sido difundido este mismo jueves en informaciones sobre el efecto de los controles de precios.
Frente a esa lectura, el Ejecutivo foral ha respondido que en Pamplona se firmaron 2.627 contratos de alquiler en 2025, frente a 2.439 en 2024. Con esos datos, el Gobierno concluye que la oferta no cayó, sino que aumentó un 7,7%, y ha llegado a afirmar que las cifras de Idealista “carecen del más mínimo rigor estadístico”.
Ese mensaje enlaza con la defensa que Alfaro ya hizo el 29 de enero de 2026, cuando aseguró que el precio del alquiler había bajado un 8,6% en los municipios navarros declarados como tensionados. Según el Gobierno, la renta media pasó de 848,7 euros a 774,3 euros, con 4.202 contratos formalizados en 2025 frente a 4.176 el año anterior.
El fondo del debate va más allá de una simple discusión técnica. Los portales inmobiliarios trabajan con anuncios de oferta, que permiten seguir la evolución del mercado casi en tiempo real, mientras que los registros públicos contabilizan los contratos ya firmados, con más precisión jurídica pero con otra lógica de medición. De ahí nace buena parte del choque entre el relato de los portales y el del Gobierno de Navarra.
En cualquier caso, la sensación de presión sobre el acceso a la vivienda en Navarra sigue muy presente. Tanto los datos de compraventa como la disputa sobre el alquiler en Pamplona reflejan que el mercado continúa tensionado y que el problema de la vivienda mantiene todo su peso en la economía doméstica de muchas familias navarras.