POLÍTICA

Navarra concentra el 12% de extranjeros que cobran la renta garantizada en España: muy por encima de su peso poblacional

Rueda de prensa del secretario general del PPN y diputado por Navarra, Sergio Sayas. IÑIGO ALZUGARAY
Así lo ha señalado el Partido Popular, que ha presentado su propuesta de reforma de esta prestación

La renta garantizada en Navarra volverá al centro del debate político la próxima semana en el Parlamento de Navarra. El PPN ha anunciado una propuesta para transformar esta prestación en un complemento del Ingreso Mínimo Vital y orientar su diseño hacia la inserción laboral.

El secretario general de los populares navarros, Sergio Sayas, ha defendido este jueves que el modelo actual está “fracasado” y “obsoleto”. A su juicio, la reforma debe endurecer los requisitos, reforzar el control y vincular la ayuda a un itinerario real de acceso al empleo.

Durante su comparecencia, Sayas ha asegurado que la pobreza en Navarra ha aumentado un 28% desde la entrada en vigor de la actual renta garantizada, pese a que, según ha indicado, se trata de una de las ayudas más altas del país. También ha afirmado que la Policía Foral sitúa en el 76% los expedientes con incumplimientos.

Además, ha comparado el gasto actual con el de 2012, cuando, según ha señalado, Navarra destinaba 30 millones de euros a esta prestación en el peor momento de la crisis económica. Ahora, ha indicado, el desembolso alcanza los 111 millones en renta garantizada, a los que se suman otros 60 millones del IMV, y ha hablado de un “efecto llamada evidente”.

Sayas también ha sostenido que el 12% de los extranjeros que cobran una renta en España lo hacen en Navarra, una proporción que, según su cálculo, multiplica por siete lo que correspondería por población. En esa misma línea, ha defendido que el Gobierno de Navarra no puede convertirse en “un cajero automático” para quienes, en sus palabras, no tienen intención de trabajar.

La propuesta del Partido Popular de Navarra plantea que la renta garantizada pase a ser un complemento del IMV, al considerar que esta ayuda estatal ya cubre la función de supervivencia. De ese modo, la prestación foral quedaría centrada en la inserción social y laboral, con obligaciones más claras y un sistema que, según el PPN, sería más eficaz.

Entre los requisitos que recoge el nuevo modelo figura haber solicitado y tener concedido previamente el Ingreso Mínimo Vital. También será necesario estar en edad laboral, figurar como demandante en el Servicio Navarro de Empleo y acreditar al menos cuatro años de residencia legal y efectiva en la Comunidad foral.

Asimismo, los perceptores con hijos deberán garantizar su escolarización. El diseño avanzado por el PPN incluye desde el primer momento dos evaluaciones, una por parte de los servicios sociales y otra del SNE, con el objetivo de fijar el perfil de cada beneficiario.

Ese perfil deberá estar terminado en un plazo de 30 días. A partir de ahí, cada perceptor contará con un gestor individual y un itinerario de inserción que podrá incluir formación, acciones de inclusión social, ofertas de empleo y entrevistas de trabajo.

Quien reciba la ayuda tendrá que firmar además un contrato por el que se compromete a cumplir ese recorrido. Si no respeta ese itinerario laboral o incumple las condiciones fijadas, dejará de cobrar automáticamente la renta garantizada, según ha explicado Sayas.

En respuesta a las preguntas de los periodistas, el dirigente del PPN ha precisado que la futura ley incluirá excepciones para los mayores de 65 años. También ha avanzado que habrá itinerarios específicos para los menores de 25, aunque esos detalles se concretarán cuando el texto se registre oficialmente.