La experta navarra que alerta en Bruselas: Europa no garantiza aún un cribado del cáncer igual para todos
El European Cancer Summit de Bruselas ha reunido esta semana a líderes sanitarios y responsables políticos con el objetivo de avanzar en la prevención y el diagnóstico precoz del cáncer. En este encuentro ha intervenido la Dra. Isabel Rubio, coordinadora del Área de Cáncer de Mama del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra y presidenta electa de la Organización Europea del Cáncer.
Rubio ha moderado la sesión dedicada a la prevención y el cribado, un espacio en el que los expertos han recordado que hasta un 40% de los tumores está vinculado al consumo de tabaco. Aunque las restricciones aplicadas en Europa han reducido su uso, la aparición de productos como cigarrillos electrónicos o bolsitas de nicotina exige, según los especialistas, normativas más estrictas para frenar su expansión.
Durante el encuentro, la Organización Europea del Cáncer ha presentado un nuevo mapa que revela grandes desigualdades entre países en la participación en los programas de cribado. Mientras Portugal y varios países escandinavos superan el 95%, España se mueve entre el 85% y el 95% en los cribados de mama y cuello de útero. En el caso del cáncer de colon, las diferencias se amplían y la participación varía entre el 10% y el 80% según la comunidad autónoma.
Rubio ha subrayado que en España “coexisten hasta quince modelos distintos de programas según la comunidad autónoma”. Para la especialista, avanzar hacia estrategias comunes alineadas con las directrices europeas es esencial para garantizar un acceso equitativo al cribado y a un diagnóstico de calidad. Además, ha insistido en reforzar un registro nacional unificado que pueda integrarse en los sistemas europeos ya existentes.
La experta ha destacado también el papel creciente de la Inteligencia Artificial en el diagnóstico del cáncer de mama. Según Rubio, un reciente estudio internacional demuestra tanto el potencial como las limitaciones actuales de esta tecnología: “Puede ser una herramienta de apoyo, pero no sustituye el juicio clínico ni el trabajo multidisciplinar que requiere cada paciente”.
Los especialistas reunidos en Bruselas han coincidido en que Europa afronta una oportunidad decisiva para mejorar la prevención y reducir las muertes por cáncer, siempre que exista colaboración real entre gobiernos, instituciones sanitarias y la comunidad científica.