El nuevo SMI genera malestar entre los empresarios navarros: "Limitará la competitividad de las pymes"
La Cámara de Comercio de Navarra ha mostrado este miércoles su preocupación por la subida del SMI anunciada por el Gobierno de España para 2026. El Ejecutivo ha planteado elevar el Salario Mínimo Interprofesional hasta los 1.221 euros mensuales en catorce pagas, con efectos retroactivos desde enero, lo que supone un incremento acumulado superior al 65% en los últimos ocho años.
La decisión sobre el SMI 2026 se ha adoptado sin el acuerdo de la patronal, según ha señalado la entidad cameral en un comunicado. Desde la Cámara han advertido de que la medida vuelve a trasladar el peso de decisiones políticas al tejido productivo, formado en más de un 95% por pequeñas y medianas empresas tanto en España como en Navarra.
En su valoración, la Cámara de Comercio de Navarra ha subrayado que el empleo es la principal palanca de desarrollo y cohesión territorial. Ha recordado que pymes, comercios y autónomos son el motor de la economía y sostienen el Estado del bienestar mediante la generación de empleo estable y de calidad.
Además, ha defendido que cualquier decisión que afecte a los costes estructurales de las empresas debe analizarse con rigor y diálogo. A su juicio, evitar medidas unilaterales resulta clave para no comprometer la viabilidad de numerosos proyectos empresariales.
Desde la entidad han advertido de que la subida del Salario Mínimo Interprofesional en los términos planteados limitará la competitividad de las pequeñas y medianas empresas. No solo por el aumento salarial directo, sino también por el efecto arrastre sobre cotizaciones, bases regulatorias, convenios colectivos y la estructura interna de costes.
Para miles de pymes con márgenes ajustados, estos incrementos acumulativos reducen su capacidad de inversión, contratación y crecimiento. La Cámara ha insistido en que muchas empresas operan con equilibrios financieros muy ajustados.
No obstante, la Cámara de Comercio de Navarra ha reiterado su compromiso con la mejora de los salarios y las condiciones de vida de los trabajadores. Ha asegurado que comparte ese objetivo, aunque ha defendido también el papel de empresarios y emprendedores como impulsores de innovación, empleo y prosperidad.
Por último, ha considerado que las declaraciones críticas hacia el sector empresarial realizadas por el Gobierno y algunos partidos políticos resultan inapropiadas y desmotivadoras. A su entender, este tipo de mensajes puede deteriorar el progreso económico y social tanto en España como en Navarra.