SUCESOS

El atropello a un hombre en silla de ruedas en Pamplona termina en tragedia: muere tras mes y medio en el hospital

Imagen del accidente el pasado mes de noviembre y una imagen de Ricardo Elcarte.
Ricardo Elcarte tenía 64 años, era padre de dos hijos y tenía un nieto. Ha fallecido como consecuencia del atropello que sufrió a finales de noviembre.

Un vecino de Pamplona ha fallecido tras no superar las graves lesiones que sufrió en un atropello cuando circulaba en silla de ruedas. La víctima era Ricardo Elcarte Elcarte, de 64 años, que permanecía ingresado en el Hospital Universitario de Navarra (HUN) desde el siniestro, ocurrido a finales de noviembre.

El accidente se produjo a las 17.53 horas del miércoles 26 de noviembre en la calle San Juan Bosco, en Pamplona. Hasta el lugar se desplazó una ambulancia de Soporte Vital Avanzado y agentes de la Policía Municipal, que se encargaron de instruir las diligencias.

Ricardo Elcarte fue trasladado al HUN con politraumatismos y un pronóstico reservado. Sin embargo, su evolución clínica fue desfavorable y falleció el 11 de enero como consecuencia de las heridas sufridas en el atropello.

Además de su entorno familiar, la noticia ha causado especial conmoción en Adacen, la Asociación de Daño Cerebral Adquirido, de la que Elcarte era usuario. Estaba casado con Mª Asun Rodríguez, tenía dos hijas y un hijo, y también un nieto.

En una entrevista difundida por la propia entidad y realizada por Cristina Solano, Elcarte relató cómo afrontó el daño cerebral adquirido que le cambió la vida. “Tiraba para adelante como un luchador, no quería ser un ‘pobre impedido’, lo he peleado mucho”, dejó dicho en esa conversación.

En ese mismo testimonio, explicó que el golpe vital también le había acercado a sus hijos, ya adultos, porque antes pasaba prácticamente todo el día trabajando. “Me cebé tanto con mi trabajo, que olvidé que tenía familia”, reconoció, y destacó el papel de su pareja, a la que atribuyó haber estado “todo el tiempo ayudándome”.

Elcarte también insistió en que no quería que su entorno le tratase con pena y que, pese a las limitaciones, se sentía orgulloso de haber recuperado habilidades básicas tras una rehabilitación dura: “Me tuvieron que enseñar a hablar otra vez, no me podía levantar de la silla”, recordó.

La investigación del siniestro ha quedado en manos de la Policía Municipal de Pamplona, que ha instruido las diligencias desde el primer momento tras el atropello ocurrido en la calle San Juan Bosco.