TUDELA

Cuando caiga la noche, la catedral de una localidad navarra se verá como nunca: así es su nueva iluminación

Firma del convenio entre Iberdrola, Cabildo Catedralicio y Ayuntamiento. AYUNTAMIENTO DE TUDELA
Suscrito el convenio para la nueva iluminación de la Catedral de Santa María la Mayor de Tudela

La Catedral de Santa María la Mayor de Tudela contará con una nueva iluminación ornamental exterior tras el convenio firmado por la Fundación Iberdrola España, el Cabildo Catedralicio de Tudela y el Ayuntamiento de Tudela. El acuerdo ha puesto en marcha un proyecto que busca mejorar la imagen nocturna del templo y hacerlo más eficiente.

La actuación cuenta con una inversión de 250.000 euros y contempla la instalación de luminarias LED de última generación. El objetivo es reducir el consumo energético y poner en valor el patrimonio arquitectónico, cultural y religioso del edificio.

La firma se ha celebrado en el Salón de Plenos del ayuntamiento de Tudela con la presencia del deán, Sergio Álava; el alcalde, Alejandro Toquero; el presidente de la fundación, Jaime Alfonsín Alfonso; y el delegado institucional de la compañía en Navarra, Eduardo Ryan, entre otros asistentes.

El deán ha subrayado el significado simbólico del proyecto y ha recordado que “la Catedral se edificó como un faro” para que quienes se acercaran al templo percibieran esa luz vinculada a la trascendencia. Además, ha agradecido a la Fundación Iberdrola España la iniciativa y al Ayuntamiento la colaboración para hacer posible la mejora de la iluminación exterior.

Por su parte, Jaime Alfonsín ha señalado que la catedral es uno de los grandes emblemas patrimoniales de Navarra y que la intervención pretende realzar su estructura arquitectónica y artística con una solución sostenible, respetuosa con el entorno y compatible con la actividad litúrgica. También ha enmarcado la actuación en el compromiso de la fundación con la cultura y la conservación, coincidiendo con el 125 aniversario de Iberdrola.

El alcalde, Alejandro Toquero, ha valorado la elección de Tudela para esta intervención y ha puesto el foco en los beneficios de la colaboración público-privada. En su intervención, ha destacado tres efectos: más ahorro energético y sostenibilidad, más orgullo por el pasado histórico al descubrir detalles que la luz del día no deja apreciar, y un impulso al turismo nocturno con impacto en comercio y hostelería.

La intervención busca realzar la belleza de un monumento protogótico con numerosos elementos románicos. La catedral comenzó a construirse a finales del siglo XII sobre una antigua mezquita del siglo IX, y el nuevo sistema pretende subrayar esos matices arquitectónicos cuando cae la noche.

La historia del templo se remonta a las primeras fases del siglo XII, sobre los restos de la mezquita del siglo IX, reformada en la segunda mitad del siglo X durante el reinado de Sancho VI el Sabio. Las primeras obras documentadas del claustro románico datan de 1186, la iglesia fue dedicada en 1188 y el ara del altar mayor se consagró en 1204, en tiempos de Sancho VII el Fuerte.

La construcción protogótica siguió esquemas franceses del Languedoc, con influencias cistercienses, y continuó en la segunda mitad del siglo XIII durante el reinado de Teobaldo II de Navarra. Las bóvedas se cerraron ya avanzado el siglo XIV o se acometió entonces una reestructuración de cubiertas, al menos en la parte central de la nave.

En el exterior, el edificio presenta muros de buena sillería y modillones en su parte superior, en gran medida reaprovechados de la primitiva mezquita. El conjunto se completa con la torrecilla gótica conocida como la Auxa, situada a la derecha de la Puerta del Juicio, y con una gran torre renacentista de ladrillo a la izquierda.

En sus orígenes, el edificio se concibió como iglesia para la Colegiata de Santa María y mantuvo esa condición hasta 1784, cuando fue elevada a la dignidad de catedral por el pontífice Pío VI, a instancias de Carlos III el Noble. Con la nueva iluminación, Tudela aspira a reforzar la presencia del monumento también en la noche.

La Fundación Iberdrola España ha enmarcado este proyecto en su línea de apoyo al cuidado, conservación y puesta en valor de las riquezas histórico-artísticas. Dentro de su Programa de Iluminaciones, impulsa intervenciones en edificios singulares para instalar o mejorar sistemas de iluminación interior y/o exterior.

En Navarra, la fundación ha citado como referencia la iluminación ornamental, interior y exterior, del Humilladero de Allo, en la comarca de Estella, construido en 1575 y catalogado por el Gobierno foral como edificio singular de gran valor histórico. Ahora, con esta actuación, Tudela suma un nuevo proyecto orientado a la eficiencia y a la puesta en valor de su principal icono patrimonial.