Comercio Local

El nuevo restaurante de comida rápida en Pamplona que triunfa con los tacos franceses

Mouhsine Khlifi en su restaurante de comida rápida gourmet en Pamplona. Navarra.com
“Es un local de fast food gourmet. Nada que ver con un kebab. Trabajamos con productos frescos. Todo es del día y tenemos salsas diferentes”, aseguran.

Fusión Fast Food ha abierto sus puertas en Pamplona con una propuesta que está dando que hablar: tacos franceses y comida rápida “con personalidad” en pleno barrio de San Juan.

El nuevo local se ha instalado en la calle Monasterio de Yarte 1, en el espacio que ocupó Le Petit Comité, que cerró en febrero de 2025 tras doce años de actividad. Allí se ha puesto en marcha un concepto nuevo en la ciudad, con opción de comer en el local y también comida para llevar.

La idea, tal y como la presenta el propio negocio, es mezclar sabores internacionales en un formato “atrevido y original”. “Cada plato está diseñado para ofrecer una experiencia explosiva de sabor, perfecta para los amantes de la comida rápida con personalidad”, señalan. Y rematan: “Ya sea para comer en el local o para llevar, en Fusion encontrarás una propuesta diferente, ideal para quienes buscan algo sabroso, original y rápido”.

Detrás del proyecto está Mouhsine Khlifi, que ha explicado que abrió el restaurante el 4 de julio, en plenos Sanfermines, para dar a conocer el establecimiento y ganar visibilidad. Después, una vez terminadas las fiestas, cerró para acometer una amplia reforma interior y el 19 de septiembre reabrió de forma definitiva. Desde entonces, asegura que el arranque ha sido “un éxito”.

En la carta manda el taco francés, pero no está solo. Khlifi detalla que ofrece “comida rápida con hamburguesas, pan marsellés y pan indio”, dentro de una fórmula que define como “una fusión del bocado como tú quieras”.

También pone el foco en los marinados y las salsas: “Tenemos tres marinados diferentes de México, de Turquía, de Marruecos. Pollos diferentes con salsas, tiramisús que se llevan mucho en Francia y todo lo hago yo”. Y subraya el concepto: “Es un local de fast food gourmet. Nada que ver con un kebab. Trabajamos con productos frescos. Todo es del día y tenemos salsas diferentes”.

Otro detalle que repite es que no vende alcohol. “Tenemos también hasta 18 bebidas no alcohólicas porque no vendemos alcohol”, puntualiza, al explicar parte de la oferta del local.

El empujón de las reseñas ha llegado rápido y con mucho entusiasmo. Un cliente escribe: “La comida muy buena. Precios económicos y el trato excelente. Nos ha dado recomendaciones y sin duda volveremos”. Otra valoración apunta: “Muy muy muy buen servicio. El chico que nos atendió super majo, nos explicó la carta súper bien y la comida espectacular”.

Y una tercera insiste: “Increíbles los tacos franceses, el chico que nos atendió fue súper agradable, nos explicó todo muy bien y muy atento todo el rato, tiene una gran variedad de salsas y de bebidas, 100% recomendable”.

El propio Mouhsine Khlifi confiesa que no ha pedido reseñas a nadie. “Siendo sincero, no he pedido reseñas a nadie. Muy contento con la gente que viene. Me ponen muy bien y estoy sorprendido”, comenta.

Sobre los primeros meses, destaca que la reforma tras las fiestas ha funcionado: “Hice una pequeña reforma tras San Fermín y hemos empezado muy bien. La gente está muy contenta. El que viene repite y lo recomienda”. También cuenta que ha trabajado en Francia cinco años y que ha traído “la esencia del taco francés al cien por cien”.

En el plano económico, se muestra satisfecho con el ritmo del negocio: “Estoy muy contento. Llegamos a gastos de mes que para un emprendedor es un puntazo muy grande para empezar”. Y desliza una idea que podría llegar más adelante: “Lo más seguro es que empecemos con el Bruch con cafés para desayunar, croissants franceses, el pan de chocolate francés”.

Khlifi tiene 35 años y lleva en Pamplona menos de un año, aunque ha asegurado que en Navarra está desde 2001. Ha recordado que primero vivió en Huarte-Arakil y que se integró “perfectamente” en la Sakana. Además, ha señalado que estudió en el instituto de Alsasua, jugó a fútbol en Echarri Aranaz y entiende “bastante” el euskera.

En lo personal, ha explicado que está en Navarra con sus padres y con su abuelo, que llegó en los años 80 y abrió la primera carnicería árabe en Pamplona. “Me considero un navarro más. Me siento de aquí. Tampoco he sido un chico conflictivo. Todos tenemos sitio en el mundo si respetamos a los demás”, afirma. También precisa su origen: es natural de Marruecos, “cerca de la frontera con Argelia, a pocos kilómetros de Melilla”.