Los cinco pueblos de Navarra que estrenan un sendero fluvial "para dinamizar la economía y el turismo"
Cinco pequeños pueblos de Tierra Estella tienen desde este sábado un nuevo camino en común. Son unos ocho kilómetros junto al río Ega pensados para caminar, pedalear y descubrir sin prisas uno de los paisajes naturales del valle de Valdega.
El nuevo Sendero del Ega conecta Ancín, Legaria, Oco, Murieta y Abáigar, cinco municipios unidos por un río que durante generaciones ha formado parte de su paisaje, su economía y su vida cotidiana. Ahora también los une una ruta que pretende convertirse en un nuevo punto de encuentro.
El sendero se ha inaugurado este sábado 3 de octubre con un acto celebrado en el polideportivo Ezpeldoia de Murieta. Allí, el alcalde de la localidad, Felipe Ajona, ha resumido la filosofía del proyecto: “Hoy no estamos inaugurando simplemente un sendero”.
Un camino de ocho kilómetros para unir cinco pueblos
“Este recorrido de ocho kilómetros es una manera de vertebrar cinco de nuestros municipios: Ancín, Legaria, Oco, Murieta y Abáigar”, ha explicado Ajona. “Cinco pueblos que compartimos historia, vecindad y recorrido en el río Ega”.
El proyecto ha supuesto una inversión de 327.643 euros, de los que el Gobierno de Navarra ha subvencionado el 80%. En concreto, la aportación ha ascendido a 262.114 euros.
Más allá de las cifras, el recorrido recupera la relación histórica de estos pueblos con el agua. “Durante generaciones, el Ega ha visto crecer a nuestras familias, ha alimentado nuestros campos y ha movido los antiguos molinos que salpican sus riberas”, ha recordado el alcalde de Murieta.
El trazado discurre junto al río Ega y atraviesa parte de la Zona Especial de Conservación (ZEC) Ríos Ega-Urederra, integrada en la Red Natura 2000 y considerada uno de los espacios de mayor valor ecológico de Navarra.
Molinos, fuentes y rincones que aparecen durante el recorrido
El itinerario principal dispone de tres accesos que permiten acercarse a Oco, conectar con la Vía Verde del Ferrocarril Vasco Navarro en Murieta y alcanzar Abáigar.
El caminante se va encontrando además con algunos de los rincones más característicos del valle. Entre ellos aparecen la fuente del Encino y el área de descanso del molino de Ancín, además del parque Ezpeldoia, con sus esculturas, en Murieta.
Otro de los puntos destacados es el entorno del histórico molino de Abáigar. Muy cerca del recorrido quedan también el Pozo de la Mora, junto a Legaria, y la ermita de San Bartolomé, situada entre Oco y Abáigar.
Son elementos que convierten los ocho kilómetros en algo más que un paseo junto al agua. El sendero permite enlazar pequeñas piezas de la historia y del patrimonio de este rincón de Tierra Estella.
Un corredor natural protegido alrededor del río Ega
El valor del camino está también bajo el agua y entre los árboles. Las aguas limpias del Ega albergan peces autóctonos como la madrilla y la bermejuela, especies sensibles a la calidad del agua.
En sus orillas crecen alisos, chopos, fresnos y sauces, que forman un corredor ecológico fundamental. Esta vegetación protege las márgenes del río y proporciona refugio a aves, mamíferos y anfibios.
De ahí que el proyecto se haya planteado con especial atención al entorno. Ajona ha destacado el trabajo realizado por municipios, administraciones y profesionales “limpiando, señalizando y protegiendo el terreno” hasta conseguir “un trayecto seguro, accesible y profundamente respetuoso con la biodiversidad”.
El alcalde ha invitado a los vecinos a hacer suyo el nuevo espacio: “Les invito a apropiarse de este camino, a cuidarlo como lo que es, una extensión de nuestras propias casas”.
Del Sendero del Ega a la Vía Verde del Vasco Navarro
La ruta no queda aislada. El itinerario enlaza con la Vía Verde del Ferrocarril Vasco Navarro en Ancín y Murieta y finaliza en Sierna, configurando una red de caminos desde la que recorrer el paisaje de una manera tranquila, sostenible y respetuosa.
Esta conexión abre además la puerta a nuevos proyectos. El alcalde de Murieta ha explicado que el sendero nace con “una clara vocación de futuro y conectividad” y ha planteado la posibilidad de avanzar en próximas fases hacia otros puntos de la comarca, incluida Estella.
La intención de los cinco municipios es también utilizar el recorrido como herramienta para dinamizar la economía rural e impulsar el turismo sostenible, sin perder la esencia del territorio por el que discurre.
“Queremos que sea un motivo de orgullo para cada vecino de esta zona”, ha señalado Felipe Ajona, antes de dejar una última imagen de lo que los municipios esperan encontrar a partir de ahora junto al Ega: mayores, jóvenes y visitantes paseando, montando en bicicleta o simplemente parándose “a escuchar el sonido del agua bajo la sombra de nuestros bosques de ribera”.
“Que el Sendero del Ega sea desde hoy un sendero de salud, de convivencia y de reencuentro con nuestras raíces”, ha concluido.