La navarra que sopla 106 velas con una salud envidiable: así ha sido su fiesta en una residencia
En una residencia de mayores de Navarra se ha vivido este martes 3 de marzo una de esas celebraciones que levantan el ánimo a cualquiera. No todos los días se brinda por 106 años de vida, y menos viendo a la protagonista tan animada, tranquila y con una rutina “muy normal”, según cuenta su familia.
La homenajeada ha sido Marina Artaso Baztán y la fiesta se ha celebrado en la residencia Virgen de Jerusalén de Artajona, donde vive desde hace casi ocho años. Allí, rodeada de los suyos y del equipo del centro, ha sumado un cumpleaños que la coloca entre las navarras más longevas, pero también —y eso es lo que más ha llamado la atención— entre las que mejor lo llevan.
El centro ha compartido el momento en redes sociales con un mensaje cargado de admiración. “Hoy celebramos mucho más que un cumpleaños, 106 años de vida, 106 años de historias que merecen ser contadas, 106 años de amor, 106 años viendo cambiar el mundo, 106 años dejando en él una huella imborrable”, han expresado desde la residencia.
En esa misma publicación, el personal ha querido ponerle palabras a lo que se respiraba en la residencia durante la jornada. “Gracias por enseñarnos que la vida se vive paso a paso, con paciencia, con fuerza y con corazón. Es un privilegio acompañarte en un día tan extraordinario. Feliz 106 cumpleaños. Hoy no sumamos años… celebramos una vida inmensa”, han añadido.
A la celebración acudieron sus dos hijos, Isabel y José Luis, y sus nietos. Marina es natural de Mendigorría y su familia destaca que, pese a la edad, mantiene buen ánimo y una salud que le permite llevar una vida cotidiana con normalidad. “Ahora, pese a sus años, lleva una vida muy normal. Está feliz de la vida. Muy animada y ha estado nerviosa hasta que ha llegado su cumpleaños”, ha explicado su hija Isabel.
Isabel también ha recordado los años de trabajo duro que marcaron la vida de su madre. “Ha tenido una vida de mucho trabajo en la posguerra. La familia tenía vacas en el pueblo y ella las ordeñaba y vendía la leche”, ha relatado, poniendo contexto a una generación que sacó adelante a los suyos a base de esfuerzo diario.
Marina estuvo casada con José María García, natural de Mendigorría, hasta que falleció hace 20 años. Desde entonces, su familia ha seguido muy cerca su día a día y ahora celebra con ella un cumpleaños que no es solo una cifra redonda, sino una historia completa. No han faltado su familia que le ha llevado pastas y han organizado una fiesta muy bonita con globos remarcando la cifra de 106.
El homenaje también se ha notado fuera del centro. Las reacciones en redes sociales no se han hecho esperar y han llegado en forma de felicitaciones. “Marina guapa por dentro y por fuera muchas felicidades de parte de la hija de Raquel y de angelito”, escribió una persona. Otra comentaba: “Que guapa....mi madre también estuvo en Artajona, murió con 102 años. es posible que se conocieran”.
La residencia Virgen de Jerusalén es una entidad municipal sin ánimo de lucro asociada a Lares Navarra. Atiende a personas mayores de 65 años, válidas o dependientes, desde una perspectiva integral y humanista, manteniendo a la persona en su entorno social y familiar y trabajando de forma coordinada con los servicios públicos y/o privados de la comunidad foral.
“Somos una gran familia que cuida a las personas teniendo en cuenta sus preferencias y gustos, impulsando sus proyectos de vida y su independencia. Fomentamos la interacción social dentro y fuera del centro realizando diferentes actividades”, señalan desde sus redes sociales.
El centro dispone de 37 habitaciones, siete de ellas dobles, y todas cuentan con servicio y ducha. Entre sus servicios ofrece comedor, fisioterapeuta, terapia ocupacional, peluquería, gimnasio, capilla con servicio religioso, aseos geriátricos, comedor de día, podología, lavandería, DUE, dietas especializadas y sala de televisión.