El motivo por el que el entrenador del Girona ha pedido perdón a Osasuna en Montilivi
El entrenador del Girona, Míchel Sánchez, ha pedido "perdón" a Osasuna por la expulsión del joven Lass Kourouma en los últimos minutos de la victoria de su equipo este sábado contra Osasuna (1-0) y ha añadido que le "sabe mal" por "la imagen dada porque no somos un equipo violento".
"Aimar le ha tirado para atrás dos veces, pero la acción que luego ha hecho él no tiene justificación. Se ha equivocado", ha añadido Míchel sobre la acción que ha provocado una tángana entre los dos equipos.
En este sentido, ha detallado que el centrocampista africano está "muy arrepentido" por la agresión y que "enseguida se ha dado cuenta de que ha metido la pata y de que no tenía que actuar así".
El técnico rojiblanco también ha lamentado que Lass perderá "una oportunidad clave" porque sin Axel Witsel, lesionado, y Jhon Solís, en la rampa de salida, iba a tener "responsabilidad y minutos".
Míchel se ha mostrado "orgulloso" porque el equipo ha sido capaz de dar la vuelta "a una situación muy difícil" y ha finalizado la primera vuelta con 21 puntos y fuera del descenso, después de celebrar tres victorias en los últimos cuatro partidos.
El entrenador madrileño ha reconocido que metió "la gamba" en las primeras cinco jornadas, pero se ha puesto a sí mismo "un aprobado raspado" porque ha podido "solucionar un poco la liada" y les ha dado "un notable" a los jugadores por su reacción y su "paso adelante en personalidad".
También ha reivindicado que Vladyslav Vanat, autor del gol del triunfo, es un delantero "diferencial" y "top" que tiene "velocidad, definición y muchas cosas" y está haciendo "un trabajo espectacular".
Además ha explicado que es "arriesgado" que el centrocampista belga Axel Witsel, baja por una lesión en el sóleo, llegue al partido del viernes en casa del Espanyol.