COMERCIO LOCAL
Los hermanos que mantienen muy vivo el supermercado más veterano de un pueblo de Navarra
Han cumplido 51 años en Sangüesa y uno de sus mejores productos es la chistorra casera que ha conseguido tres diplomas.
Los hermanos Mikel y Luis Mayayo Lacosta sostienen un comercio de los de antes en Navarra: de puerta abierta, trato directo y jornada larga, con la convicción de que un negocio familiar solo sigue si alguien decide tirar de él.
El Supermercado Mayayo de Sangüesa, hoy con la marca Eroski City, ha sumado ya 51 años de historia y es el más veterano del pueblo. Además, mantiene una particularidad que la familia repite con orgullo: es el único con carnicería 100% local.
La tienda está en la calle Balate 21. Por allí ha pasado, durante décadas, buena parte del pulso diario de Sangüesa. Y por allí han seguido pasando también quienes lo empezaron todo: el padre de Mikel, Javier Mayayo Artigas, y su hermano Juan, que lo fundaron juntos.
Mikel, de 47 años y natural de Sangüesa, trabaja en el supermercado desde 2009. Antes trabajó en banca. El cambio lo ha explicado sin rodeos, como se explican las decisiones que pesan: “Mi padre se jubilaba así que pedí una excedencia y hasta hoy”.
En su relato aparece siempre la idea de continuidad. “Vamos ya dos generaciones poniendo la experiencia acumulada durante décadas a su servicio”, ha asegurado. Su padre y su tío, ha precisado, eran oriundos de Lobera (Zaragoza), y han levantado el proyecto desde cero hasta convertirlo en un comercio de referencia.
En 2024 han cumplido 50 años. El calendario sigue corriendo y el supermercado ha llegado a los 51, con una tienda que también ha ido creciendo por dentro. Hace 15 años hicieron una ampliación del local y la sala de venta ha superado los 400 metros cuadrados.
Mikel ha recordado que, cuando entró, valoró la posibilidad de darle un impulso. Ese proceso ha continuado y, el año pasado, han renovado toda la imagen. Hoy dan trabajo a nueve personas y él ha subrayado que parte del valor está en quienes llevan tiempo y conocen a la clientela de memoria.
Los fundadores tampoco se han desligado del todo. Mikel indica que su padre, con 80 años, “siempre baja un poco y se da una vuelta por aquí”, y que su tío, con 90, hace algo parecido. “Les hace ilusión ver la tienda llena que ellos fundaron”, ha explicado.
El reparto actual de tareas ha quedado claro: Mikel está al frente del día a día del supermercado y su hermano Luis lleva la carnicería, que es el corazón del negocio. En ese mostrador han concentrado una buena parte de su identidad y de lo que les diferencia en el centro de Sangüesa.
Como en cualquier comercio, no todo ha sido igual. “Como en todo ha habido años malos y mejores”, ha resumido Mikel. Y ha añadido la frase que explica por qué siguen: “Es un negocio familiar. Somos la segunda generación y aunque vengan penurias echas el resto para sacarlo adelante y que esto no se acabe”.
Cuando habla de lo que han conseguido, Mikel lo ha dicho con una mezcla de orgullo y agotamiento, sin esconder el esfuerzo. “Es muy esclavo, pero compensa”, ha señalado. Y ha remarcado una idea concreta: “Ya somos el supermercado con carnicería que más años lleva en la ciudad”.
Entre todo lo que se vende, hay un producto que se repite en cuanto alguien pregunta por Mayayo: la chistorra de Luis. El supermercado ha recibido diploma de finalistas, entre las diez mejores, en el concurso navarro de chistorra en 2010, 2014 y 2017.
La chistorra también ha viajado con la gente. “Nos la piden en las Javieradas gente que viene desde Sevilla”, ha contado Mikel. Y ha recordado una anécdota que se le ha quedado grabada: de vacaciones en Iguazú (Brasil), un guipuzcoano les escuchó hablar en español, les preguntó de dónde eran y, al saber que eran de Sangüesa, les dijo que venía a su supermercado a comprar chistorra.
El atractivo no ha estado solo en la carnicería. Mikel destaca la gran gama de productos locales en frutería, conservas, panadería, dulces, vinos y licores. En el mostrador, la carnicería ha ofrecido un surtido amplio de elaboración propia: embutidos, cachopos, empanados, hamburguesas y más productos.
También han incorporado una especialidad concreta en carne: la maduración en seco de chuletones con el método Dry Aged. Y han completado la oferta con un surtido gourmet de vinos, quesos, embutidos, conservas, licores premium y dulces.
Las reseñas de clientes en redes sociales han acompañado ese trabajo. Una destaca “variedad de productos” y “trabajadores atentos y muy amables”. Otra ha subrayado “la reforma que han realizado recientemente en el local, renovando las instalaciones, más productos, mejor calidad y con buenas ofertas”. Y una tercera ha resumido el tono del comercio: “Establecimiento familiar y de cercanía… para estar en un pueblo tienen prácticamente de todo menos pescado, pero la pescadería está al lado”.