OSASUNA

El sindicato de la Policía Foral pide que el cuerpo asuma la seguridad en El Sadar, pero reclama más medios

La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, en un acto de Policía Foral. EFE/Villar López
Recalca que "no busca desplazar" a Policía Nacional

La seguridad en El Sadar ha vuelto al centro del debate político en Navarra a las puertas de la discusión parlamentaria prevista para mañana. Desde el Sindicato de Policía Foral (CSIF/SPF), mayoritario en el cuerpo autonómico, han defendido “de forma clara y contundente” que sea la Policía Foral quien asuma la competencia ordinaria de seguridad en los partidos de fútbol que se celebren en la Comunidad foral.

El sindicato ha subrayado que este planteamiento no busca "desplazar" a la Policía Nacional ni cuestionar el trabajo de la UIP. Al contrario, han trasladado su reconocimiento por su labor y han recalcado que la seguridad pública no debe convertirse en una confrontación entre cuerpos, sino en un espacio de colaboración institucional.

CSIF/SPF ha justificado su postura en un criterio de autogobierno y gestión propia. En su argumento, han recordado que el estadio de El Sadar es una instalación de titularidad pública dentro de Navarra y que la Policía Foral depende orgánicamente del Gobierno de Navarra. Por eso, han considerado coherente que sea el Ejecutivo foral quien gestione de forma ordinaria estos dispositivos en su territorio.

El sindicato ha asegurado que la Policía Foral cuenta con unidades de intervención capacitadas para asumir este tipo de despliegues. Sin embargo, ha avisado de que la asunción de la seguridad en El Sadar exige planificación y, sobre todo, un refuerzo “real” de medios humanos y materiales.

En este punto, CSIF/SPF ha puesto sobre la mesa una limitación que considera clave: la plantilla tiene un número máximo de efectivos limitado desde 2009, pese a que las funciones han aumentado “de manera considerable” en los últimos años. A ello, han añadido las próximas jubilaciones y una plantilla con media de edad elevada, factores que, a su juicio, obligan a dimensionar cualquier nueva competencia con recursos suficientes.

Por eso, su posición ha sido doble: apoyo a que la Policía Foral asuma la seguridad ordinaria en El Sadar, pero exigencia de medidas concretas. Han señalado que no es coherente sumar responsabilidades si no se activan de forma inmediata mecanismos formales para reforzar la estructura del Cuerpo.

Entre esas medidas, CSIF/SPF ha reclamado la convocatoria urgente de la Junta de Seguridad y la aprobación de una oferta pública de empleo suficiente. El objetivo, han señalado, es garantizar el servicio con “plenas garantías operativas” y sin comprometer otras áreas esenciales de la seguridad ciudadana en Navarra.

El sindicato también ha pedido un impulso más amplio al desarrollo de la Policía Foral. En concreto, ha reclamado un aumento de personal y medios, un dimensionamiento correcto de unidades, instalaciones adecuadas y la activación de las llamadas “pasarelas” a Policía Foral de guardias civiles de Tráfico y policías locales previstas en la Ley de Policías de Navarra.

Además, en relación con la competencia de espectáculos públicos, CSIF/SPF ha solicitado una adaptación normativa. En su planteamiento, han propuesto adecuar la Ley Foral de espectáculos públicos para aquellos eventos no regulados por otras normas, y han puesto como ejemplo los partidos de alto riesgo, que se rigen principalmente por la Ley 19/2007, de 11 de julio, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, donde se establecen medidas de seguridad, prevención y control.

CSIF/SPF ha insistido en que la seguridad no debe convertirse en un instrumento de confrontación política. A su juicio, el debate debe abordarse desde la responsabilidad institucional, el respeto entre cuerpos y una apuesta “real” por el fortalecimiento de la Policía Foral.