Asiron elimina 254 plazas de aparcamiento en un barrio de Pamplona castigadísimo por las obras
El Ayuntamiento de Pamplona que dirige Joseba Asiron ha reconocido que en Iturrama han desaparecido 254 plazas de aparcamiento regulado. El dato figura en el balance municipal del estacionamiento y confirma lo que llevan meses denunciando vecinos del barrio: encontrar sitio para el coche se ha convertido en una rutina desesperante.
La pérdida de plazas se ha producido, en buena parte, por actuaciones vinculadas a la ampliación de carriles bici, la llamada renaturalización y el estrechamiento de calzadas dentro de la “amabilización del tráfico”. Medidas presentadas como mejoras urbanas que, en un barrio ya saturado, han tenido un efecto directo: menos espacio para aparcar donde antes sí lo había.
El problema en Iturrama no se explica solo por la supresión de plazas. Se agrava por el choque entre oferta y demanda dentro del propio sistema de zona azul: el barrio dispone de 4.061 plazas, pero el Ayuntamiento ha expedido 6.168 tarjetas de residente para ese sector. El resultado es un desfase de más de 2.100 permisos sobre las plazas existentes, lo que convierte el “derecho” a aparcar en un papel que no garantiza nada.
Ese desequilibrio impacta en un barrio denso y poblado, con alrededor de 23.000 vecinos. Y lo hace en el día a día: vueltas y más vueltas, coches buscando hueco a última hora, enfado en las comunidades y sensación de agravio frente a otras zonas donde el Consistorio presume de crecimiento de plazas por reajustes y nuevas actuaciones.
El propio balance municipal apunta a incrementos en Milagrosa-Azpilagaña y Mendebaldea-Etxabakoitz, pero el caso de Iturrama es el espejo opuesto: un barrio consolidado, sin “margen” para absorber recortes, al que se le ha pedido que encaje la pérdida de plazas como si fuera un detalle menor.