La basura y los troncos arrastrados por el Arga obligan a Pamplona a actuar en sus zonas más sensibles
El Ayuntamiento de Pamplona despliega un operativo de 48 horas con 14 personas y maquinaria especializada dentro de un plan estable para conservar las riberas de Pamplona.
Pamplona ha iniciado esta semana una limpieza intensiva de restos vegetales, troncos y residuos urbanos en las riberas del río Arga, sobre todo en puntos sensibles como la Magdalena y varias zonas de Rochapea, tras las últimas avenidas del cauce. El operativo municipal moviliza a 14 personas con maquinaria especializada durante 48 horas dentro de un nuevo sistema estable de planificación para el desbroce y la conservación de riberas.
La actuación se ha centrado en retirar los acúmulos que el agua ha ido dejando en distintos tramos del río y que pueden generar problemas en infraestructuras como puentes y pasarelas. En Pamplona, los trabajos previstos para estas horas incluyen intervenciones en la pasarela del Club Natación, el puente de la Magdalena, Curtidores y la presa de Santa Engracia.
El Ayuntamiento ha explicado que esta limpieza del Arga busca reducir el riesgo de obstrucciones por arrastres aguas abajo. De esta forma, se pretende minimizar los efectos de posibles avenidas y los riesgos asociados a futuras crecidas del río en Pamplona.
Además, la intervención también tiene una vertiente de conservación ambiental. Para ejecutar este operativo ha sido necesario utilizar medios específicos como un camión pluma, un dumper articulado y un camión portacontenedores, además de motosierras, equipos de arrastre y anclajes de seguridad para acceder al cauce sin riesgo.
En total, participan cuatro equipos integrados por 14 personas. La inversión estimada para estas tareas asciende a 17.696 euros, dentro de una operación coordinada entre Protección Civil y Conservación Urbana del Ayuntamiento.
El dispositivo se desarrolla además con autorización de la Confederación Hidrográfica del Ebro, lo que permite garantizar tanto la eficacia de los trabajos como el cumplimiento de las condiciones de seguridad necesarias. La previsión municipal es que las labores queden completadas mañana, martes 21 de abril.
Una vez retirados, los materiales serán separados para su envío a un gestor autorizado de residuos. Como una parte importante del material recogido será madera, ese volumen se trasladará al Vivero municipal de Miluce.
En ese espacio, los restos se clasifican y se trituran para reutilizarlos como estructurante en los procesos de compostaje y también en el mantenimiento de las zonas verdes. Además, una parte de ese material se deriva para su uso en centrales de calor.
Este operativo forma parte de un modelo más amplio con el que el Ayuntamiento quiere ordenar mejor el mantenimiento de las riberas. Pamplona cuenta con casi 35 kilómetros de riberas si se suman los tramos de los tres ríos que atraviesan el término municipal: Arga, Elorz y Sadar.
Hasta ahora, estos trabajos se realizaban durante el año a través de los programas de empleo social del llamado Tajo de ríos, centrados sobre todo en la retirada de residuos y restos vegetales en las márgenes. Sin embargo, desde 2025 el Consistorio ha empezado a articular un sistema con recursos estables y una programación más estructurada para la limpieza de cauces y la conservación de estos espacios.
El número de intervenciones no es fijo, ya que depende del comportamiento del río, de las crecidas y de los depósitos que deja el agua. Hay puntos concretos, como las pasarelas de la Magdalena, donde se llega a actuar hasta tres o cuatro veces al año.
Desde junio de 2025, el Servicio de Zonas Verdes dispone además de una partida económica específica para el mantenimiento de riberas. Esa dotación incluye la retirada de residuos sólidos urbanos y de materiales arrastrados por los ríos, lo que ha permitido impulsar nuevas actuaciones en los últimos meses.
Como ejemplo de ese plan técnico, el pasado noviembre se retiraron dos grandes árboles caídos en el río Elorz. Esa línea de trabajo se enmarca en un refuerzo económico de 672.000 euros hasta 2026 dentro del pliego del contrato de mantenimiento de zonas verdes.