Pamplona

Durmiendo al raso: la dura y bochornosa imagen que se repite día tras día en la Pamplona de Asiron

Una persona durmiendo sobre un banco junto a la Casa de Misericordia en Pamplona. Navarra.com
El alcalde aseguró hace tres años que trabajarían para conseguir que no hubiera personas durmiendo al aire libre como primer objetivo.

Una manta como único refugio frente al frío y la humedad de la noche. Es la imagen de una persona durmiendo sobre un banco en plena calle en Pamplona, en la zona de la Vuelta del Castillo, junto a la centenaria Casa de Misericordia, en pleno barrio de Iturrama. Una escena dolorosa que se ha convertido en recurrente en la ciudad gobernada por Joseba Asiron.

Quienes transitan por este punto de la capital navarra se encuentran con una realidad que contrasta directamente con uno de los primeros compromisos que asumió el alcalde de EH Bildu cuando recuperó el bastón de mando: conseguir que ninguna persona tuviera que dormir al aire libre en Pamplona.

Asiron regresó a la Alcaldía el 28 de diciembre de 2023 después de que prosperara la polémica moción de censura contra Cristina Ibarrola, de UPN. La operación fue pactada entre EH Bildu y el PSN y recibió también los votos de Geroa Bai y Contigo-Zurekin. En total, la moción salió adelante con 15 votos frente a los 11 de UPN y PP. 

Los socialistas resultaron decisivos para devolver la Alcaldía a Asiron apenas seis meses después de las elecciones municipales. Desde UPN y PP se vinculó entonces aquel acuerdo con la política nacional y con los pactos del PSOE de Pedro Sánchez, una interpretación que EH Bildu rechazó públicamente. 

Nada más recuperar la Alcaldía, Asiron situó precisamente la lucha contra el sinhogarismo entre sus prioridades. El nuevo alcalde aseguró que trabajarían para conseguir que no hubiera personas durmiendo al aire libre y fue todavía más explícito al señalar que ese era su “primer objetivo” político.

Sin embargo, casi tres años después, las imágenes de personas pasando la noche a la intemperie continúan formando parte del paisaje cotidiano de Pamplona. La fotografía tomada en la Vuelta del Castillo vuelve a poner frente al espejo aquella promesa y muestra la distancia que todavía existe entre el compromiso anunciado por Asiron y la realidad que se observa en las calles.

No se trata, además, de un problema nuevo en este mandato. Ya en febrero de 2024, apenas dos meses después de acceder a la Alcaldía, el propio Asiron admitió las dificultades para erradicar el sinhogarismo mientras entidades sociales advertían de que seguía habiendo personas obligadas a dormir al raso por falta de recursos suficientes. 

La cuestión ha continuado apareciendo durante los últimos años. Asociaciones y colectivos sociales han denunciado distintos casos de personas y familias vulnerables que no han encontrado una alternativa habitacional inmediata, manteniendo abierto uno de los problemas sociales que el alcalde había colocado en lo más alto de su lista de prioridades. 

Mientras tanto, en lugares tan transitados como la Vuelta del Castillo, la realidad sigue siendo visible. Un banco, una manta y la calle como dormitorio resumen una imagen especialmente dura en una ciudad que presume habitualmente de calidad de vida y que su alcalde prometió convertir en un lugar donde nadie tuviera que pasar la noche al aire libre.