Geroa Bai y Contigo-Zurekin se unen a Asiron para mantener subvenciones a fiestas de barrios donde se exalte a ETA
La cláusula contra la exaltación del terrorismo en los convenios de fiestas de barrios ha vuelto al centro del debate político en Pamplona. El grupo municipal de UPN ha denunciado que EH Bildu no la está incluyendo en los acuerdos vinculados a las subvenciones.
Según ha explicado UPN, esa cláusula establecía que se perderá la subvención si se lleva a cabo, o se permite, cualquier acto de exaltación del terrorismo o en favor de presos de ETA. La medida se había aprobado en la Comisión de Presidencia del Ayuntamiento, con el voto a favor de todos los grupos salvo EH Bildu, ha recordado la formación foralista.
A la vista de lo que considera un incumplimiento, UPN ha pedido que se incorpore esa cláusula contra la exaltación del terrorismo y que se haga incluso mediante la modificación de convenios que ya han sido firmados para las fiestas de barrios.
Sin embargo, UPN ha afirmado que en esta ocasión Geroa Bai y Contigo-Zurekin han cambiado su postura y han votado en contra junto a EH Bildu. La formación foralista ha calificado ese giro de “lamentable”.
“Lo único que estamos pidiendo es que el equipo de gobierno cumpla con lo que ellos mismos exigieron el año pasado”, han señalado desde UPN. También han insistido en que, si las asociaciones promotoras de las fiestas realizan o permiten actos de exaltación, “deben perder la subvención”.
UPN ha puesto como ejemplo lo ocurrido en las fiestas de la Chantrea, en Pamplona, con la exhibición de pancartas con “los asesinos de Tomás Caballero”, y también ha citado brindis en honor de presos de ETA en otros barrios. “La humillación a las víctimas del terrorismo no se puede permitir, y menos todavía si está pagada con dinero público”, han añadido.
Además, UPN ha criticado lo que considera una incoherencia del PSN, al mantener su voto a favor de la medida y, al mismo tiempo, seguir apoyando un Plan de Convivencia liderado por EH Bildu. A juicio de UPN, la formación abertzale “ha vuelto a demostrar que es el principal obstáculo para la convivencia en Pamplona y Navarra”.