Un grupo de jóvenes encapuchados se ha encaramado este viernes al Monumento a los Caídos, en la plaza de la Libertad de Pamplona, para colgar varias pancartas de grandes dimensiones en la fachada principal del edificio. La acción se ha llevado a cabo utilizando arneses y material de escalada, lo que ha permitido a los autores acceder a las zonas más altas del inmueble.
En total, se han colocado tres carteles, dos de formato vertical y uno horizontal, visibles desde buena parte del entorno. En los dos primeros se podían leer las palabras “Faxismoa” y “borrokatu”, términos en euskera que se traducen como “fascismo” y “luchar”. El tercer cartel, colocado sobre el friso del edificio, incluía el lema “U31 Iruñera”, en alusión a una manifestación convocada para este sábado en Pamplona.
La acción ha sido atribuida a cachorros del entorno proetarra, que han utilizado uno de los símbolos más controvertidos de la ciudad para lanzar su mensaje político y llamar a la movilización.
Por el momento, no han trascendido datos oficiales sobre la identidad de los autores ni sobre si se han producido daños en el edificio. Según ha podido saber Navarra.com una dotación de bomberos se ha desplazado al lugar y ha corroborado que los asaltantes del edificio están provistos de arneses de seguridad.
Tras comunicar esta información a la Policía Nacional, los agentes han decidido que, por seguridad, no forzarán su descenso de la fachada del edificio y esperarán a que bajen voluntariamente para identificarles y proceder a sancionarles o denunciarles por un delito de desórdenes públicos.
La convocatoria a la que hacen referencia los mensajes está vinculada al entorno de GKS, organización juvenil de la izquierda abertzale, que ha anunciado movilizaciones en la capital navarra para este sábado.
Como se recordará, las juventudes abertzales han vuelto a ocupar titulares en Navarra en los últimos meses, por su guerra interna y pelea de poder en la calle entre Ernai (juventudes de Sortu, partido que gobierna y hace y deshace en Bildu, con Arnaldo Otegui a la cabeza) y GKS (una escisión de la izquierda abertzale camuflada de movimiento socialista y comunista).
Se trata de una pugna que se ha alimentado de propaganda, presión, episodios de violencia y kale borroka que han vuelto a poner a prueba la convivencia en Navarra y en otros puntos del País Vasco.