PAMPLONA

El invierno no frena San Blas en Pamplona: procesión, bendición y un mercado de dulces que no falla

Puestos de venta de roscos y dulces en la plaza de San Nicolás y en la calle San Miguel por la celebración de San Blas. IÑIGO ALZUGARAY
Pamplona ha preparado el tradicional mercadillo de San Blas este martes entre la plaza de San Nicolás y la calle San Miguel

San Blas en Pamplona ha vuelto a llenar este martes, 3 de febrero de 2026, la plaza de San Nicolás con una jornada de procesión, bendición de alimentos y un mercado repleto de dulces artesanos. El frío se ha notado, pero la lluvia ha respetado el desarrollo de los actos.

Desde primera hora, la procesión en honor a San Blas ha recorrido las calles con vecinos y visitantes que han acudido con alimentos para ser bendecidos. La tradición ha mantenido el tirón, con un ambiente constante de gente entrando y saliendo del entorno de la plaza.

El santo se ha asociado popularmente a la protección y curación de los males de garganta. Ese simbolismo se ha visto en muchos asistentes, que han llevado cordones y productos típicos en la mano mientras seguían la comitiva.

En paralelo, el mercado ha reunido a productores locales en los puestos adjudicados mediante subasta municipal. “Todos los puestos salen a subasta por el ayuntamiento y los comercios pujamos por ellos; luego se reparten de manera aleatoria”, ha explicado Asier Bronte, de Pastas Urrutia.

Bronte ha señalado que la jornada ha arrancado con buenas sensaciones y mucha expectativa para el sector. “Acabamos de empezar y estamos muy contentos. San Blas es una de las ferias más importantes para nosotros y para los productores locales, así que afrontamos el día con ganas y expectativas”, ha afirmado.

Para algunos vendedores, esta ha sido la primera experiencia. David Ortega se ha estrenado este año y ha contado que llegó por recomendación familiar, tras contactar con Pastas y Roscos de Ujué. “Estoy emocionado, es una experiencia muy bonita; estoy aprendiendo mucho sobre todo tipo de pastas tradicionales”, ha comentado.

La feria también se ha vivido desde la memoria familiar. Marisa Catalá, vinculada al puesto Virgen de Ujué desde los 15 años, ha recordado que su madre y su abuela ya acudían. Entre sus dulces preferidos, ha destacado la rosquilla de sartén y ha resumido el sentir de muchos: “San Blas es un día muy arraigado entre los pamploneses, no nos fallan nunca, y el ambiente es muy bueno”.

Ese ambiente lo ha descrito Nerea González, también de Pastas Urrutia, que ha explicado cómo se vive la cita pese al frío. Ha citado como productos más demandados el rosco de San Blas, la torta de txantxigorri, algunas cubiertas de chocolate negro y los tradicionales roscos blancos.

A lo largo de la mañana también ha acudido el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, que se ha paseado por los puestos junto a algunos concejales. Durante la visita, ha charlado con varios vendedores en un mercado que ha mantenido el ritmo de compras.

Entre los clientes, María, vecina de Pamplona, no ha faltado a su cita anual. Ha contado que acude desde pequeña y que también suele ir a ferias en Olite, además de Ujué. Este año ha comprado tortas de txantxigorri y rosquillas, y ha reconocido que “como ya no tengo niños, las piruletas se han quedado fuera”.

Los más pequeños, sin embargo, sí han apurado la visita. Elena, Malaika, Adrián y Nico han coincidido entre risas en que lo que más les gusta del mercado “es comer”, con los caramelos como favoritos. Elena, llegada desde Burlada y por primera vez en San Blas, se ha mostrado encantada con el ambiente y con “todos los dulces que te entran por los ojos”.

Para Alberto, que ha acudido por segunda vez, la jornada ha tenido un sentido especial como abuelo. Mientras compraba un chupete y un martillo de caramelo para sus nietos, ha subrayado que “lo más importante es la bendición de la comida” y ha recordado la relación del santo con las curaciones de garganta.

La celebración continúa esta tarde con los dantzaris de Duguna, que ofrecerán la soka-dantza en el entorno de la Iglesia de San Nicolás. Con procesión, mercado y tradición, San Blas en Pamplona ha vuelto a reunir a generaciones en una jornada de convivencia que se ha repetido, un año más, en torno a San Nicolás.