Pamplona vivirá su gran procesión del Viernes Santo con 12 pasos por el casco antiguo
La procesión del Viernes Santo en Pamplona, conocida como Santo Entierro, volverá a recorrer el próximo 3 de abril el corazón del casco antiguo en el acto más solemne y representativo de la Semana Santa de la ciudad. La salida está prevista a las 19:30 horas desde la sede de la Hermandad de la Pasión, en Dormitalería, y volverá a convertir el centro histórico en escenario de una de las citas más esperadas de estas fechas.
La propia información oficial de Visit Navarra la define como el acto más representativo de la Semana Santa pamplonesa y destaca que en ella desfilan 12 pasos ante la mirada silenciosa de los asistentes. Además, otra referencia turística oficial del Gobierno de Navarra subraya que la cita reúne a más de 2.000 figurantes entre soldados romanos, guardias, mozorros, bandas de música y coros, lo que ayuda a medir la dimensión de una procesión que cada año concita a miles de personas en las calles de Pamplona.
El recorrido de la procesión del Santo Entierro será el tradicional por el centro histórico de la ciudad: Dormitalería, Bajada de Javier, Compañía, Curia, Navarrería, Mercaderes, Plaza Consistorial, San Saturnino, Mayor, Paseo Doctor Arazuri, San Antón, Zapatería, Calceteros, Mercaderes, Calderería, Bajada de Javier y de nuevo Dormitalería. El itinerario coincide con el trazado habitual de esta gran procesión del Viernes Santo.
Uno de los grandes atractivos de esta procesión es precisamente el número de pasos que saca a la calle. La procesión incluye pasos de La Entrada en Jerusalén, La Última Cena, La Oración en el Huerto, El Prendimiento, La Flagelación, Ecce Homo, La Cruz a Cuestas, La Caída, El Cristo Alzado, El Descendimiento, El Sepulcro y La Dolorosa. Esa nómina de 12 pasos convierte al Santo Entierro de Pamplona en una de las procesiones con mayor despliegue patrimonial de toda Navarra.
La historia de esta procesión se hunde además varios siglos atrás. La propia Hermandad recoge en sus materiales históricos que ya existían noticias del Santo Sepulcro en 1553, cuando se erigió una hermandad bajo esa advocación. Más tarde, la actual Hermandad de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo quedó fundada el 18 de enero de 1887 por la unión de antiguas hermandades pamplonesas, y desde entonces ha sido la encargada de organizar, dirigir y sostener la gran procesión del Viernes Santo en la ciudad.
Esa continuidad histórica explica buena parte del peso que tiene hoy el Santo Entierro en Pamplona. No se trata solo de una procesión religiosa, sino también de una tradición urbana profundamente arraigada. La Hermandad sitúa sus principales actividades de Semana Santa en torno a este acto, que considera culminante dentro de su calendario anual.
La dimensión humana del desfile también da idea de su importancia. En una cobertura reciente se hablaba de dos millares de personas formando parte de la procesión del Viernes Santo, mientras que en una crónica anterior se recordaba que suele reunir entre 1.300 y 1.400 participantes y que algunos pasos exigen una compleja organización para poder salir a la calle. Entre ellos destaca El Descendimiento, citado en esa información como uno de los pasos más exigentes por su peso y volumen.
Entre todas las imágenes, una de las más esperadas vuelve a ser La Dolorosa, que desfila al final del cortejo y que ocupa un lugar muy especial en la devoción pamplonesa. Pero la fuerza del Santo Entierro está en el conjunto: doce escenas de la Pasión recorriendo el centro histórico en silencio, entre cirios y acompañamiento solemne, en una de las estampas más reconocibles de la Semana Santa de Pamplona.
Así, Pamplona volverá a vivir el 3 de abril su gran tarde de Viernes Santo con una procesión que combina historia, patrimonio, fe y tradición popular. El Santo Entierro regresará al casco antiguo como la cita central de la Semana Santa pamplonesa, con miles de personas en las calles y doce pasos que resumen siglos de devoción en la ciudad.