Asirón perpetra su obsesión nacionalista y retira el escudo de 1735 de los Reyes de España del Ayuntamiento de Pamplona
El alcalde de EH Bildu, Joseba Asiron, ha consumado este miércoles uno de los movimientos más calculados y polémicos de su nuevo mandato: la retirada por segunda vez del histórico escudo de 1735 del zaguán de la Casa Consistorial. La pieza, ligada históricamente al antiguo Consejo Real de Navarra y a la trayectoria del reino dentro de la Corona de España, ha sido relegada del espacio principal de entrada donde permanecía de cara a todos los ciudadanos y visitantes.
En su lugar, la dirección abertzale ha instalado una reproducción policromada en resina de un altorrelieve atribuido a los siglos XVI o XVII. Sin embargo, la maniobra no se limita al cambio heráldico. Para vestir la remodelación, el equipo de Asiron ha vuelto a rescatar una cita del geógrafo griego Estrabón referida a la tribu de los "vascones" ("Pasada la Jacetania, hacia el norte, se encuentra la tribu de los vascones..."), rotulada en euskera, castellano y griego, forzando un encaje ideológico en la recepción oficial de la ciudad.
Una fijación histórica contra los símbolos de la trayectoria navarra
La animadversión de Asiron hacia esta pieza en concreto viene de lejos. El escudo de 1735, que permanecía instalado en el inmueble municipal desde 1907, ya fue calificado por el propio regidor en 2016 como un "escudo borbónico que nada tiene que ver con la ciudad" durante su primer mandato. En aquel momento ordenó su retirada dentro de una campaña más amplia que incluyó la eliminación de retratos de reyes de Navarra y de España de las zonas nobles del Ayuntamiento.
Aquel intento de borrar las trazas históricas fue corregido en 2019 con la llegada de Enrique Maya a la alcaldía. El grupo regionalista recuperó el escudo situándolo de nuevo en el zaguán y defendiendo que se trataba de una pieza única que ratificaba la realidad histórica de Navarra "dentro de España", tildando la actuación previa del alcalde abertzale de "puro sectarismo". Siete años después, tras recuperar el bastón de mando mediante la moción de censura pactada con el PSN, Asiron ha vuelto a ejecutar exactamente el mismo guion, enviando la pieza a un lugar secundario en el Salón de Recepciones.
UPN denuncia un intento de "reescribir la historia a su antojo"
La reacción de la oposición no se ha hecho esperar. Desde Unión del Pueblo Navarro (UPN) han denunciado con contundencia que la medida responde únicamente a que el primer edil "gobierna en función de sus obsesiones personales y políticas". Los regionalistas sostienen que el equipo de EH Bildu pretende "borrar de la historia de Pamplona todo lo que no le gusta y reescribirla a su antojo", sustituyendo el rigor histórico por un catálogo de símbolos moldeado a la medida del nacionalismo vasco.
Pese a que el Ayuntamiento pretende justificar el cambio amparándose en el valor técnico de la réplica y en estudios científicos encargados a laboratorios de Burdeos, el trasfondo político resulta ineludible. La sustitución sistemática del patrimonio simbólico de la Casa Consistorial vuelve a constatar cómo la historia institucional de la capital navarra se reescribe o se oculta en el zaguán al ritmo que dictan las prioridades ideológicas de EH Bildu.