Bildu vuelve a hacer la pelota a Sánchez desde Navarra y utiliza el miedo a un gobierno de "FeiVox" como argumento electoral
EH Bildu ha presentado este miércoles sus candidaturas por Navarra al Congreso y al Senado con un mensaje político dirigido a reforzar su papel en Madrid: seguir siendo una fuerza decisiva dentro del bloque de izquierdas y evitar un gobierno del PP y Vox. Para ello, la coalición abertzale ha vuelto a utilizar la amenaza de lo que denomina “FeiVox”, su particular fórmula para referirse a una posible alianza entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.
La coordinadora de EH Bildu en Navarra, Miren Zabaleta, ha dejado claras las intenciones de su formación ante las próximas elecciones generales del 29 de noviembre. Ha asegurado que la coalición pretende convertirse en “una fuerza decisiva para dar pasos más profundos y audaces desde una perspectiva de izquierdas” y ha prometido “cerrar la puerta a un gobierno de FeiVox” y “detener el autoritarismo”.
El discurso de Zabaleta ha vuelto a situar a EH Bildu como un posible aliado parlamentario de Pedro Sánchez. La coalición ha insistido en su voluntad de sumar fuerzas con la izquierda para mantener su influencia en las decisiones del Congreso de los Diputados.
En concreto, la dirigente abertzale ha defendido que su formación “utilizará su fuerza para sumar en el bloque progresista” y para “ampliar y no permitir el retroceso en los derechos de la ciudadanía”.
De esta manera, Bildu ha vuelto a presentar el temor a un gobierno de PP y Vox como uno de sus principales argumentos electorales. Una estrategia que también permite a la coalición reivindicar su utilidad para el PSOE de Sánchez, especialmente en un escenario parlamentario en el que cada escaño puede resultar determinante.
La formación abertzale ha acompañado este mensaje con la presentación de sus candidaturas por Navarra. La lista al Congreso estará encabezada por Eneka Maiz, mientras que la candidatura al Senado tendrá como principal representante a Floren Aoiz.
La elección de Aoiz incorpora además un nombre especialmente vinculado al pasado de ETA. El candidato fue un destacado dirigente de Herri Batasuna y resultó condenado por su pertenencia a la Mesa Nacional de la formación, considerada integrada en la organización terrorista.
Precisamente, ese pasado contrasta con el discurso que ahora utiliza EH Bildu para reivindicarse como una barrera frente al autoritarismo. La coalición se presenta como defensora de los derechos y las libertades mientras mantiene entre sus candidatos a antiguos dirigentes de la izquierda abertzale condenados por su vinculación con el entramado político de ETA.
En el terreno estrictamente electoral, el mensaje de Zabaleta también permite identificar las prioridades de Bildu. Más allá de los resultados que obtenga en Navarra, la formación busca conservar una posición influyente en el Congreso de los Diputados y seguir participando en la aritmética parlamentaria que puede determinar la continuidad de Sánchez en La Moncloa.
La apelación al “FeiVox” vuelve así a ocupar un lugar central en la estrategia de la coalición. Bildu plantea las elecciones como una elección entre el avance de la izquierda y el riesgo de un gobierno de derechas, al tiempo que ofrece sus diputados para reforzar el bloque progresista en Madrid.