Chivite y el PSN asumen el relato de EH Bildu sobre ETA en la Ley de Juventud que vota este jueves el Parlamento
Los socialistas votan a favor de una enmienda que separa la "violencia terrorista" de la "ejercida por ETA" y habla de un pasado "controvertido y conflictivo".
El Gobierno de María Chivite afronta este jueves una polémica votación en el Parlamento de Navarra. La nueva Ley Foral de Juventud y Justicia Intergeneracional, impulsada desde el departamento de Begoña Alfaro, incorpora una enmienda de EH Bildu y Geroa Bai, respaldada por el PSN, que ha desatado las críticas de UPN por la manera en la que aborda el terrorismo de ETA y su transmisión a las nuevas generaciones.
El punto más controvertido se encuentra en el artículo 70, dedicado a los jóvenes y la memoria democrática. La redacción pactada por los socios parlamentarios de Chivite distingue en una misma enumeración entre la "violencia terrorista" y "la ejercida por ETA", pese a que ETA fue una organización terrorista que durante décadas asesinó, secuestró y extorsionó, también en Navarra.
La disposición va más allá. También establece que las instituciones públicas impulsarán programas para que los jóvenes navarros elaboren sus propias narrativas sobre el pasado "controvertido y conflictivo". Una expresión que UPN rechaza frontalmente porque considera que contribuye a presentar los años del terrorismo como un supuesto conflicto entre dos partes, en lugar de reconocer la actuación de una organización terrorista contra sus víctimas.
La controversia se ha intensificado por el respaldo del PSN a la enmienda presentada por EH Bildu y Geroa Bai. Los socialistas han permitido que esta formulación se incorpore al dictamen definitivo de una ley que aspira a convertirse en el principal marco normativo de las políticas de juventud de Navarra.
El artículo 70 establece literalmente que el departamento competente en materia de memoria promoverá entre los jóvenes el conocimiento de la realidad histórica de Navarra vinculada a la convivencia en todas sus formas: "aquella ligada a la represión franquista, la violencia terrorista, la ejercida por ETA, así como la desarrollada por fuerzas de extrema derecha y por el propio Estado".
La referencia expresa a ETA no ha evitado las críticas. Lo que cuestiona UPN es precisamente la separación entre la violencia terrorista y la ejercida por la banda, una construcción que interpreta como un intento de diferenciar dos realidades que, en este caso, son inseparables.
Durante el debate de las enmiendas celebrado el pasado 16 de octubre, el representante de UPN denunció que la modificación de EH Bildu y Geroa Bai, lejos de mejorar el texto inicial, empeoraba su contenido. A su juicio, la nueva redacción resulta "terrible y perversa" porque separa la violencia terrorista de la ejercida por ETA "con una coma, como si la de la banda terrorista ETA no hubiese sido violencia terrorista".
La formación regionalista también ha cuestionado la expresión elegida para referirse al pasado reciente de Navarra. El apartado segundo del artículo contempla programas de memoria histórica promovidos por el Instituto Navarro de la Memoria y establece que deberán favorecer proyectos interdisciplinares en los que los jóvenes puedan elaborar sus propias narrativas sobre el "pasado controvertido y conflictivo".
Para UPN, esta formulación introduce una interpretación política inaceptable de la historia reciente de Navarra. "Aquí no hubo un conflicto, sino una banda terrorista que asesinaba, secuestraba y extorsionaba a quienes pensaban diferente", denunció su representante durante el debate parlamentario.
La crítica se extiende también a Geroa Bai, socio del Gobierno de Chivite y formación con responsabilidades en el ámbito de Memoria y Convivencia. UPN considera especialmente preocupante que esta coalición haya respaldado una redacción que, en su opinión, coincide con la interpretación histórica defendida por la izquierda abertzale.
Sin embargo, el principal reproche político se dirige al PSN. Los socialistas, que encabezan el Gobierno de Navarra, han apoyado la modificación y han contribuido a su incorporación al texto definitivo.
UPN ha calificado de "lamentable y muy preocupante" la posición del PSN y ha denunciado su "sumisión a Bildu, también en su relato sobre el terrorismo de ETA en Navarra".
La polémica no se limita a una cuestión terminológica. El artículo 70 establece actuaciones concretas que las administraciones públicas deberán promover en materia de memoria democrática y juventud.
Entre ellas figuran programas educativos en los ámbitos formal, no formal y comunitario, así como iniciativas relacionadas con las Escuelas con Memoria, la paz y la convivencia. También contempla consolidar una red de centros juveniles implicados en estos proyectos y evaluar anualmente su desarrollo.
Por tanto, si el Parlamento aprueba la nueva ley este jueves, la redacción pactada por EH Bildu y Geroa Bai, con el respaldo del PSN, pasará a formar parte del marco legal de las políticas de memoria dirigidas a los jóvenes navarros.
La ley impulsada por el departamento de Begoña Alfaro sustituirá a la normativa de juventud aprobada en 2011. El texto regula también la participación juvenil, el empleo, la vivienda, la emancipación y el euskera, otro de los asuntos que ha provocado críticas de UPN.
Los regionalistas consideran que la norma dedica una atención específica a cuestiones ideológicas mientras deja sin compromisos suficientemente concretos los problemas que más afectan a la juventud navarra, especialmente las dificultades para encontrar un empleo estable y acceder a una vivienda.
La votación del jueves situará nuevamente al PSN ante las críticas de la oposición por su colaboración parlamentaria con EH Bildu. En esta ocasión, el desacuerdo afecta directamente a una cuestión especialmente sensible en Navarra: cómo se recordará y explicará a las nuevas generaciones la historia del terrorismo de ETA.