Chivite viaja a China a vender Navarra como paraíso inversor mientras la industria local se desmorona
María Chivite viaja esta semana a China para firmar el miércoles en Pekín el protocolo que debe materializar la llegada de Hithium a Navarra, una operación anunciada con una inversión de 400 millones de euros y una previsión de entre 700 y 1.000 empleos en una primera fase. La presidenta ha enmarcado además este desplazamiento en una estrategia de atracción de nuevas inversiones para la Comunidad foral.
El viaje de Chivite llega, sin embargo, en un momento delicado para la industria navarra. Los últimos datos de Nastat reflejan que el Índice General de Producción Industrial de Navarra ha caído un 8,3% interanual en febrero, un descenso que se amplía al 8,9% si se excluye la energía. En el conjunto de España, la caída del índice ha sido del 1,3%, muy por debajo del retroceso registrado en Navarra.
El deterioro se ha dejado notar sobre todo en ramas estratégicas. El material de transporte ha bajado un 21,1%, mientras que papel, madera y muebles han retrocedido un 15,4% y las industrias metálicas, un 9,8%. También los bienes de inversión han registrado una caída del 17,6%, según los datos difundidos sobre febrero.
A ese retroceso se suma el impacto de varios procesos empresariales recientes en Navarra. El Gobierno foral ha reconocido el inicio del despido colectivo en BSH Esquíroz, en una planta que ha superado los 600 trabajadores afectados, mientras que Sunsundegui ha acabado abocada al cierre con más de 300 despidos en Alsasua. Al mismo tiempo, Volkswagen Navarra sigue inmersa en la adaptación de Landaben al coche eléctrico tras el final de la producción del Polo y con un acuerdo específico para afrontar los lanzamientos previstos en este año.
Con este escenario, la firma con Hithium refuerza la apuesta del Gobierno por la batería y el almacenamiento energético como nuevo polo industrial. La operación, presentada como la primera implantación de la compañía china en Europa, abre una vía de futuro para Navarra, pero llega al mismo tiempo que los indicadores oficiales siguen mostrando una pérdida de fuerza en parte de su tejido industrial tradicional.