POLÍTICA

La extrema izquierda busca refugiarse en Navarra para frenar la fuga de votos a Bildu y el PSOE

Los candidatos a presidir el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona por Contigo Navarra-Zurekin Nafarroa, Begoña Alfaro (c) y Txema Mauleón (d), respectivamente, durante el mensaje de cierre de campaña de su formación política antes de la jornada de reflexión de mañana sábado. EFE/ Jesús Diges
Podemos, IU y Batzarre aceleran el blindaje de su coalición para 2027 tras quedar reducidos a la mínima expresión en el resto de España y el riesgo de verse devorados por sus socios en la Comunidad foral.

Operación supervivencia en la izquierda navarra. Conscientes de que el suelo electoral se mueve bajo sus pies, Podemos Navarra, Izquierda Unida y Batzarre han anunciado este viernes el inicio formal de conversaciones para reeditar la marca Contigo Navarra de cara a 2027.

El movimiento no es casual ni puramente organizativo; es un intento desesperado por levantar un muro de contención ante la sangría de votos que sufren en favor de sus propios socios de Gobierno. En las últimas citas electorales, el espacio de la "izquierda alternativa" ha visto cómo el PSN de María Chivite absorbía el voto útil de gestión, mientras que EH Bildu se hacía con el voto más ideologizado y joven de la extrema izquierda navarra.

El espejo de la desaparición nacional La urgencia de este pacto prematuro responde también al pánico por el "efecto contagio". Tras haber desaparecido de los parlamentos de Extremadura, Aragón o Castilla y León, las siglas de Ione Belarra en Navarra saben que su única opción de no seguir el mismo camino hacia la irrelevancia es presentarse como un bloque unido.

Pese a formar parte del Ejecutivo foral, la coalición admite en su comunicado que la acción del Gobierno de coalición (junto a PSN y Geroa Bai) ha sido "insuficiente". Una crítica velada a sus socios que busca marcar perfil propio ante un electorado que, a día de hoy, no distingue su gestión de la de los socialistas.

Una "ofensiva social" contra Chivite Para intentar frenar la fuga de papeletas hacia la sede del Paseo de Sarasate, Contigo-Zurekin reclama ahora una "ofensiva social" que aumente la "ambición política" del actual Gobierno. Reconocen que el trabajo de su propio departamento, el de Vivienda que dirige Begoña Alfaro, "no es suficiente", en un intento de autocrítica para conectar con una mayoría social que ven alejarse hacia otras opciones.

En los próximos meses, la coalición se sumergirá en un proceso de "reformulación y fortalecimiento". Saben que el tiempo corre en su contra y que, si no logran "perfeccionar su herramienta electoral", corren el riesgo de ser definitivamente devorados por la pinza que forman el sanchismo y el soberanismo de Bildu en Navarra.