Chivite creará una 'Gestapo' para detectar pisos vacíos por el consumo de luz y agua y cobrarles impuestos
La última ocurrencia de los partidos políticos que forman el bloque de Gobierno de Navarra busca castigar mediante impuestos a aquellos propietarios que dispongan una vivienda deshabitada y no la saquen al mercado de alquiler.
El Parlamento de Navarra ha aprobado este jueves una moción para que el Gobierno foral utilice la información disponible sobre consumos de agua, luz y otros datos administrativos con el objetivo de identificar viviendas deshabitadas y favorecer su salida al mercado del alquiler. La iniciativa ha salido adelante con los votos de PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, mientras que UPN, PPN y Vox han votado en contra.
La propuesta insta al Ejecutivo foral a que, a través del Observatorio de la Vivienda de Navarra, garantice antes de mayo de 2026 un sistema automatizado, actualizado y continuo de información del Registro de Viviendas Deshabitadas. El objetivo es mejorar la detección de pisos vacíos y facilitar la coordinación con los ayuntamientos para aplicar políticas públicas en materia de vivienda.
Aunque la moción inicial se centraba en los consumos de suministros, una enmienda presentada por PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin —y aceptada por EH Bildu— amplió el alcance de la medida para incluir también otros criterios, como el domicilio fiscal o el uso declarado en la declaración de la renta. De este modo, el Gobierno podrá cruzar distintos datos para determinar si una vivienda está realmente deshabitada.
En un segundo punto, el Parlamento propone que la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) elabore antes de mayo de 2026 una circular informativa y una ordenanza tipo sobre el Impuesto de Viviendas Deshabitadas, con el fin de facilitar a los ayuntamientos su aplicación con seguridad jurídica y respetando su autonomía.
Desde EH Bildu, Mikel Zabaleta ha defendido la iniciativa señalando que en Navarra “hay miles de viviendas vacías mientras muchas personas no pueden acceder a una vivienda”. Ha señalado que el impuesto a las viviendas deshabitadas no se está aplicando porque el registro “no funciona correctamente” y porque muchos municipios aún no han aprobado ordenanzas. “Queda una inmensidad de viviendas por detectar”, ha afirmado.
En la misma línea, Daniel López, de Contigo-Zurekin, ha explicado que el cambio aprobado permite ir más allá del simple control de consumos. “Hay otros criterios válidos para determinar si una vivienda está vacía, como el domicilio fiscal o el uso declarado en la renta”, ha indicado. También ha subrayado el papel clave de los ayuntamientos: “Son quienes tienen contacto directo con los vecinos y mayor capacidad de actuación”.
Desde el PSN, Kevin Lucero ha defendido que el registro de viviendas deshabitadas “no puede ser un cajón donde se acumulen datos”, sino una herramienta útil para la acción pública. Ha apostado por automatizarlo, mantenerlo actualizado y utilizarlo de forma efectiva para facilitar políticas de acceso a la vivienda.
Por su parte, Geroa Bai ha advertido de que no todas las viviendas vacías pueden ponerse en el mercado, ya que muchas no cumplen las condiciones mínimas de habitabilidad. Su portavoz, Itxaso Soto, ha recalcado que la movilización de vivienda no resolverá por sí sola el problema y ha defendido reforzar las ayudas a la rehabilitación.
Las críticas han llegado desde la oposición. UPN ha considerado que la moción parte de un diagnóstico erróneo, al asegurar que las viviendas deshabitadas representan solo el 0,6% del parque inmobiliario navarro. Su portavoz, Juan Luis Sánchez de Muniáin, ha calificado la iniciativa de “inútil” y ha señalado que muchas de esas viviendas no están en condiciones ni ubicaciones adecuadas para su uso.
El PPN también ha cuestionado la medida. Maribel García Malo ha afirmado que “poner el foco en los propietarios no soluciona el problema real”, que a su juicio es la falta de oferta y una gestión pública ineficaz. Ha recordado además que solo hay unas 1.300 viviendas inscritas actualmente en el registro.
Desde Vox, Emilio Jiménez ha acusado al Gobierno de “criminalizar a los propietarios” y ha criticado que se utilicen consumos de luz o agua como herramienta de control. “Nos van a pedir facturas, movimientos y al final nos dirán qué hacer con nuestras viviendas”, ha afirmado, advirtiendo de que este tipo de medidas “no solucionan el problema de fondo”.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo foral busca dar un paso más en la identificación de viviendas vacías mediante el cruce de datos administrativos y consumos, con la intención de aumentar la oferta de alquiler en Navarra en un contexto de creciente dificultad para acceder a una vivienda.