Una manifestación por la unidad de España recorre Pamplona entre consignas y momentos de tensión
La Plaza del Castillo de Pamplona ha sido este lunes el punto final de una marcha por la unidad de España que ha coincidido con la Fiesta Nacional. La movilización ha terminado sin incidentes, aunque los agentes de la Policía Nacional han tenido que desplegarse ante un intercambio de insultos entre manifestantes y varias personas.
La convocatoria, organizada por el Movimiento Cívico del Pueblo, ha reunido a unas varios cientos de participantes bajo el lema “Navarra es España y cristiana”. El recorrido ha comenzado junto a los Cines Golem y ha concluido con la lectura de un comunicado.
La defensa de la identidad española y cristiana de Navarra ha centrado tanto las consignas de la marcha como el texto leído al término del acto. La asociación ha reivindicado las raíces históricas de la Comunidad foral y su vinculación con España.
“Navarra foral, orgullo nacional” y “Unidad nacional” han sido algunos de los mensajes coreados durante el recorrido. Los asistentes también han lanzado vivas a España, Navarra, la Guardia Civil, la Policía Nacional y Cristo Rey.
La movilización ha incluido críticas al Partido Socialista y a la presidenta navarra, María Chivite. Entre los gritos se han escuchado “Partido Socialista, ni obrero ni español” y “Chivite, payasa, los menas a tu casa”, además de la consigna “España, cristiana, no musulmana”.
Los momentos de tensión se han producido cuando algunos viandantes han llamado “fachas” o “fascistas” a los manifestantes y les han hecho peinetas. Desde la marcha han respondido con insultos y expresiones como “dúchate”.
Esta situación se ha repetido al llegar a la Plaza del Castillo, donde un hombre con una camiseta en la que se leía “Antifascista” y dos acompañantes han mantenido un enfrentamiento verbal con los participantes. La presencia policial ha acompañado el final de la convocatoria, sin que la tensión haya derivado en incidentes.
En el comunicado, una portavoz ha explicado que el propósito de la movilización era “reivindicar nuestra historia, honrar nuestras raíces y reafirmar nuestra voluntad de preservar el legado de España y de la hispanidad”.
La asociación ha presentado Navarra como una tierra de fueros, reyes y tradiciones, con profundas raíces cristianas. También ha defendido su “personalidad histórica y foral” frente a los proyectos políticos que, en palabras del colectivo, pretendan disolverla.
Otro de los asuntos del manifiesto ha sido el rechazo a las doctrinas teocráticas que la organización considera incompatibles con la cultura y las libertades españolas. El texto ha sostenido que ninguna norma religiosa puede situarse por encima del ordenamiento jurídico y de los principios del Estado de derecho.
Ceuta también ha tenido presencia en la convocatoria, con el lema “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”. El Movimiento Cívico del Pueblo, que ya organizó una concentración de apoyo a la ciudad autónoma en Pamplona el 2 de septiembre, ha afirmado en su comunicado que los ceutíes sufren lo que ha denominado una “invasión de más de diez mil inmigrantes”.