El País Vasco reconoce que quería la fábrica que va a Navarra y revela por qué la ha perdido

El Lehendakari, Imanol Pradales, junto a la presidenta de Navarra, María Chivite . Adrián Ruiz-Hierro. EFE
El proyecto contempla hasta 1.050 empleos directos y abre una nueva etapa industrial en Navarra con una futura sociedad conjunta.

El Gobierno vasco ha explicado abiertamente por qué Navarra se ha llevado finalmente la gran inversión de la empresa china Hithium. El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, ha asegurado que la compañía recibirá en la Comunidad foral una intensidad de ayuda económica mayor que la que podía ofrecer Euskadi.

Jauregi ha señalado en una entrevista en la Cadena SER en Euskadi que “el dinero cuenta” y ha detallado que, por directiva europea, Navarra podía llegar a conceder una ayuda cercana al 20 %, mientras que el País Vasco solo podía alcanzar el 15 %. Según ha precisado, ese 5 % extra podría traducirse en unos 20 millones de euros más para la empresa.

Esa explicación ha llegado el mismo día en que se ha conocido con más detalle el alcance del desembarco industrial de Hithium Energy Storage Technology en Navarra. La compañía ha anunciado su intención de invertir 400 millones de euros para construir una gigafactoría de baterías de almacenamiento estacionario, un proyecto que podría generar hasta 1.050 empleos directos en dos fases.

La primera fase de la planta contempla alrededor de 750 puestos de trabajo directos, mientras que una segunda ampliación añadiría otros 300 empleos. La futura fábrica incorporará además dos procesos industriales de alto valor añadido: el ensamblaje y la fabricación de celdas.

El consejero vasco ha apuntado, además, a un segundo factor que ha pesado en la decisión. Según ha explicado, el Ejecutivo de Euskadi aspiraba a que cualquier empresa extranjera aterrizara en su territorio “de la mano de un socio industrial local”. En ese contexto, Hithium intentó cerrar un acuerdo, pero finalmente esa vía “no cuajó”.

Jauregi también ha recordado que Euskadi arrastra una debilidad histórica a la hora de captar inversiones de este tipo. En sus palabras, la “lacra de ETA” ha impedido durante medio siglo atraer grandes proyectos industriales internacionales, por lo que ese “músculo” todavía no se ha desarrollado por completo y sigue siendo necesario mejorar “en muchos aspectos”.

Pese a ello, el consejero ha querido trasladar un mensaje menos confrontativo y ha sostenido que a Euskadi también le beneficia que “al vecino le vaya industrialmente bien”. En este sentido, ha defendido que parte de la cadena de valor y de los centros tecnológicos que interesan a Hithium están en el País Vasco, por lo que la implantación en Navarra también puede tener efectos positivos en el entorno cercano.

El anuncio del proyecto se ha producido después del encuentro mantenido el lunes con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y en una comparecencia en la que han participado la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite; el director de Inversiones de Hithium, Hao Wang; y el consejero de Industria, Mikel Irujo.

Además de la inversión y del volumen de empleo previsto, el Gobierno de Navarra ha avanzado que firmará en las próximas semanas una joint venture con Hithium para poner en marcha una nueva sociedad conjunta en la que ambas partes aportarán capital. Ese paso refuerza el alcance estratégico de la operación y va más allá de una implantación industrial al uso.

Hithium, fundada en 2019, está especializada en sistemas de almacenamiento de energía estacionaria y dispone de centros de I+D+i y plantas de producción. Según ha destacado Chivite, se trata de una de las compañías más potentes de su mercado, hasta el punto de situarse como la segunda del mundo en su segmento.

La presidenta navarra ha recordado además que tanto ella como Mikel Irujo visitaron la empresa en China el pasado noviembre, dentro del trabajo previo desarrollado para atraer esta inversión. Por su parte, Hao Wang ha señalado que la firma del acuerdo de intenciones supone “un primer paso” dentro de una colaboración a largo plazo con Navarra.

El directivo de la empresa también ha destacado el peso de la Comunidad foral en el ámbito de las energías renovables y ha apuntado que ese entorno empresarial ha influido en la decisión de avanzar con el proyecto. En la misma línea, Irujo ha defendido que la operación es fruto de un trabajo prolongado de atracción de inversiones y de la apuesta del Ejecutivo foral por reforzar su capacidad para captar iniciativas internacionales, especialmente procedentes de China.

Ya en la parte final de su intervención, María Chivite ha subrayado que disponer de energía renovable a precio asequible puede impulsar “de manera exponencial” la competitividad, la productividad y la capacidad de atraer nuevas iniciativas industriales a Navarra.