VÍDEO | Pamplona se hermana con Ceuta: al grito de "¡Pedro Sánchez, hijo de puta, dimisión!"
La Plaza del Ayuntamiento de Pamplona se ha quedado pequeña este miércoles durante la masiva concentración convocada en solidaridad con el pueblo de Ceuta tras la reciente crisis fronteriza. Lo que comenzó como un acto de hermanamiento cívico se ha transformado rápidamente en un clamor unánime contra el Ejecutivo central y la inacción de las instituciones, dejando estampas de enorme emotividad e indignación popular.
A lo largo de la concentración, la marea humana, ataviada con cientos de banderas nacionales, ha hecho retumbar los muros de la Casa Consistorial con una atronadora batería de cánticos. Los clamores contra el presidente del Gobierno han sido la tónica dominante de la jornada, alcanzando su punto álgido cuando la multitud ha estallado de forma atronadora al grito de "¡Pedro Sánchez, hijo de puta, dimisión!", reflejando el profundo malestar social generado por la gestión de la política migratoria y la falta de respuesta ante la presión en la frontera sur.
"Ceuta aguanta, Pamplona se levanta": un clamor de unidad frente al Gobierno
El grito contundente contra el jefe del Ejecutivo no ha sido el único rotundo mensaje dirigido a las instituciones. A lo largo del acto se han sucedido consignas coreadas a pleno pulmón como "Gobierno dimisión", "Gobierno traidor, dimisión" y el inequívoco "Pedro Sánchez, dimisión", trasladando la responsabilidad de la crisis tanto a la Moncloa como al Ejecutivo foral de María Chivite por su silencio y complicidad con las directrices estatales.
Frente a la crispación política, la plaza también ha dejado momentos de firme hermanamiento y orgullo nacional. Consignas como "Ceuta española, no estás sola", "Ceuta aguanta, Pamplona se levanta", "España unida jamás será vencida" y un clamoroso "Yo soy español" han resonado con fuerza en los accesos al edificio municipal. Pamplona ha escenificado así un rotundo abrazo a los ciudadanos ceutíes, exigiendo el restablecimiento de la seguridad, la protección incondicional de las fronteras y el fin del abandono institucional.