La responsable de adjudicar una obra a Antxon Alonso: "Me suena de verlo en televisión ahora que estoy jubilada y tengo más tiempo"
Nekane Oroz ha defendido este miércoles en el Parlamento de Navarra que la puntuación técnica de la adjudicación de las obras del colegio público de Arbizu se hizo “muy bien”, al sostener que el expediente incluía un informe “muy exhaustivo” sobre cómo se valoró la oferta ganadora.
La adjudicación de las obras del colegio público de Arbizu se produjo en 2018 a la UTE formada por Acciona y Alegure, esta última empresa vinculada a Antxon Alonso, también administrador de Servinabar. Sobre este contrato, la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción de Navarra había señalado en un informe que el criterio que acabó decidiendo la adjudicación fue “exclusivamente” el precio ofertado, sin relevancia de la oferta técnica.
La exdirectora general de Universidades y Recursos Educativos del Gobierno de Navarra, que ocupó el cargo entre 2016 y 2019 y fue órgano de contratación de esta obra, ha comparecido en la comisión de investigación sobre adjudicación de obra pública. Allí ha insistido en que la valoración técnica estuvo detallada por puntos, por criterios explicados y con la firma de responsables del área de Infraestructuras Educativas.
Sin embargo, Oroz ha rechazado esa idea durante su intervención. Ha afirmado que en el expediente figura un informe “muy exhaustivo” elaborado por el jefe de la sección de Obras y por el director de Infraestructuras Educativas, y ha remarcado que, a su juicio, la puntuación técnica se realizó correctamente.
La exdirectora general ha explicado además que el centro de Arbizu se encontraba en condiciones “bastante precarias” y que era necesario abordar la construcción del nuevo colegio en un plazo breve. Según ha indicado, esa necesidad también influyó en la elección de la UTE porque garantizaba que las obras estarían terminadas en ocho meses.
En su comparecencia, Oroz ha subrayado que el Servicio de Infraestructuras Educativas fue el encargado de elaborar tanto los pliegos técnicos como los jurídicos. También ha señalado que fueron los propios técnicos quienes fijaron los criterios económicos y técnicos de la licitación.
En este sentido, ha defendido la solvencia del equipo que participó en el proceso. Ha indicado que la parte técnica fue valorada por profesionales cualificados de la sección de Obras y de la sección jurídica del departamento, en quienes tenía “absoluta confianza” a la hora de trasladar después la resolución.
Oroz ha detallado igualmente cómo estaba compuesta la mesa de contratación. Según ha explicado, la presidía el director del Servicio de Infraestructuras Educativas y contaba como vocales con el jefe de la sección de Obras, una técnica de esa misma sección, la jefa del Negociado de Contratación y el interventor delegado de Economía y Hacienda en Educación, mientras que la secretaría recaía en un técnico jurídico del departamento.
Sobre la ejecución de las obras del colegio público de Arbizu, la exdirectora general ha recordado que se concedió una ampliación de plazo de dos meses. Ha precisado que esa decisión se adoptó después de que la dirección facultativa informara de problemas surgidos durante los trabajos, en concreto con la red de pluviales, que obligaron a intervenir a la Mancomunidad de la Sakana y al Ayuntamiento de Arbizu.
Según ha relatado, conoció esos problemas cuando recibió el expediente con los informes técnicos correspondientes, en los que se detallaban las incidencias. Pese a esa ampliación del plazo, ha destacado que no se autorizó un aumento del presupuesto inicial.
Oroz ha explicado que la UTE no estaba conforme con esa negativa a incrementar el coste de la obra. Aun así, ha defendido que la postura del departamento estaba “basada muy firmemente” en los argumentos de la dirección facultativa.
La exdirectora general también ha sido preguntada por el hecho de que el posterior Gobierno de Navarra, surgido tras las elecciones de 2019, aceptara finalmente un aumento del presupuesto de 85.000 euros, cuando ella ya había dejado el cargo. Sobre esa decisión, ha evitado pronunciarse y ha afirmado que no cree que forme parte de sus competencias emitir una valoración.
Uno de los puntos que se ha abordado en la comisión ha sido la presencia de Alegure en la UTE adjudicataria. Preguntada por si alguien de la mesa de contratación le hizo algún comentario sobre esa empresa o sobre su papel en la adjudicación del colegio público de Arbizu, Oroz ha respondido que no mantenía relaciones directas personales con los miembros de esa mesa.
Ha explicado que a ella se le trasladaba el expediente completo, que analizaba “minuciosamente”, y que en él figuraban las reuniones de la mesa, sus componentes, las actas, las firmas y las puntuaciones. Según ha dicho, probablemente fue entonces cuando vio por primera vez el nombre de Alegure, del mismo modo que también conoció por primera vez el de otras empresas concurrentes. “A mí no me sonaba ni Alegure ni ningún otro. Acciona sí me sonaba”, ha señalado.
Oroz ha insistido en que, tras estudiar el expediente, firmó la resolución porque no encontró ningún aspecto que le llamara la atención. “Me parece que todo está ok”, ha afirmado, al tiempo que ha subrayado que nadie en el departamento indicó “en absoluto” que la obra debía adjudicarse a una empresa concreta o a una determinada UTE.
También ha asegurado que nadie le comunicó que, meses después de la adjudicación, cambió el reparto interno de la UTE. Según ha recordado, Acciona pasó de tener el 75% al 99,99%, mientras que Alegure redujo su participación del 25% al 0,01%.
Sobre este extremo, ha manifestado que seguir la evolución del contrato hasta ese nivel era “imposible” dentro de sus funciones. Ha defendido que su labor consistía en la coordinación y supervisión de informes y en la firma de resoluciones.
Durante la sesión, el parlamentario de UPN Pedro González le ha preguntado qué aportaba Alegure a Acciona para que inicialmente se le cediera el 25% del contrato. Oroz ha respondido de forma tajante: “Lo ignoro”.
Además, la exdirectora general ha asegurado que no sabía cómo funcionó el reparto de porcentajes dentro de la UTE. También ha afirmado que no conoce a Antxon Alonso y que no tenía contacto ni con empresas ni con personas vinculadas a ellas.
“A mí me suena de verlo en la televisión en la última época, que además estoy jubilada y tengo más tiempo”, ha comentado Oroz sobre Alonso durante su comparecencia en el Parlamento de Navarra.