POLÍTICA

UPN y PP, ante la gran decisión de las elecciones del 29-N en Navarra: concurrir juntos o repetir la división de 2023

Alberto Núñez Feijóo saluda a Cristina Ibarrola durante los Sanfermines de 2026. IGNACIO MURILLO
La convocatoria electoral obliga a los dos principales partidos del centroderecha navarro a decidir si recuperan una fórmula conjunta después de competir separados en 2023.

La convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre ha abierto de golpe una de las principales incógnitas políticas en Navarra. Más allá de candidatos y listas, UPN y el Partido Popular deberán decidir si vuelven a acudir juntos a las urnas o si repiten la división de las elecciones de 2023. Tienen de plazo hasta el 16 de octubre, apenas unos días. 

La decisión tiene especial importancia en una comunidad que únicamente reparte cinco diputados al Congreso. En las últimas elecciones generales, celebradas el 23 de julio de 2023, UPN y PP concurrieron por separado y cada formación obtuvo un diputado, mientras que el PSOE fue la candidatura más votada en Navarra y consiguió dos escaños.

Durante buena parte de la historia electoral reciente, UPN y PP han buscado fórmulas para evitar competir entre sí por un mismo espacio electoral en Navarra. Aquella relación terminó rompiéndose antes de las generales de 2023 y los dos partidos acudieron finalmente con candidaturas diferentes.

Ahora, la convocatoria del 29 de noviembre ha devuelto la cuestión al primer plano. Los dos partidos tendrán que determinar en poco tiempo si mantienen sus respectivas siglas y listas o si son capaces de alcanzar un acuerdo electoral que concentre el voto del centroderecha navarro.

Ibarrola y Feijóo han mostrado una buena relación

El escenario político tampoco es exactamente el mismo que en 2023. Cristina Ibarrola preside actualmente Unión del Pueblo Navarro (UPN) y durante los últimos meses ha mostrado públicamente una buena sintonía con el presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.

Ambos dirigentes han coincidido en varias ocasiones y esa cercanía política se hizo especialmente visible durante los pasados Sanfermines de Pamplona, cuando Ibarrola y Feijóo estuvieron juntos y trasladaron públicamente una imagen de buenas relaciones entre las dos formaciones.

Una aproximación que ninguno de los dos partidos ha escondido

La sintonía no se ha limitado a aquella fotografía. Tanto UPN como el Partido Popular han dejado ver durante los últimos meses una relación más fluida que la existente en el periodo que terminó provocando la ruptura electoral de 2023.

Esa aproximación adquiere ahora una dimensión completamente diferente. Con las elecciones convocadas, los gestos dejan paso a una decisión concreta: convertir esa buena relación política en una coalición electoral o mantener caminos separados el 29 de noviembre.

Sergio Sayas, al frente de la gestora del PP en Navarra

En el otro lado de una hipotética negociación estará la actual dirección del Partido Popular en Navarra. Sergio Sayas es el responsable de la gestora del PP navarro, una circunstancia que introduce además uno de los elementos más delicados de cualquier posible acuerdo con UPN.

Las relaciones entre ambos espacios políticos siguen condicionadas por los acontecimientos que terminaron con Sergio Sayas y Carlos García Adanero fuera de Unión del Pueblo Navarro. Aquella ruptura dejó heridas internas y personales que todavía forman parte del pasado reciente de los dos partidos.

Las heridas de la ruptura frente a la aritmética electoral

Ese será probablemente uno de los equilibrios que tendrán que resolver las direcciones de UPN y PP. Por un lado están las diferencias y desencuentros derivados de aquella etapa. Por otro, aparece la realidad de un sistema electoral en el que Navarra únicamente elige cinco diputados al Congreso.

Con tan pocos escaños en juego, cada voto puede resultar especialmente importante para lograr representación. La experiencia de 2023 ofrece ahora el precedente más inmediato para analizar las consecuencias políticas de presentarse por separado.

Qué ocurrió cuando UPN y PP fueron separados en 2023

En las elecciones generales del 23 de julio de 2023, el PSN-PSOE fue la candidatura más votada en Navarra con el 27,4% de los votos. El resultado permitió a los socialistas conseguir dos de los cinco diputados correspondientes a la Comunidad Foral.

Los otros tres escaños quedaron repartidos entre EH Bildu, PP y UPN, con un diputado para cada formación. Para los dos principales partidos del centroderecha navarro, aquellas elecciones fueron la primera gran prueba después de decidir concurrir por separado.

Cuatro años antes habían concurrido juntos

El contraste con las anteriores elecciones generales es evidente. El 10 de noviembre de 2019, UPN y PP formaban parte de Navarra Suma, coalición en la que también participaba Ciudadanos.

Aquella candidatura fue la más votada en Navarra, con un 29,6% de los votos, y obtuvo dos de los cinco diputados. Los otros tres escaños se repartieron entre PSOE, EH Bildu y Unidas Podemos.

El Senado también reflejó las diferencias entre ambos escenarios

La diferencia entre ambas convocatorias también se observó en el Senado. En noviembre de 2019, Navarra Suma consiguió tres de los cuatro senadores elegidos directamente en Navarra, mientras que el PSOE obtuvo uno.

En las generales de 2023, con UPN y PP compitiendo por separado, el resultado fue de tres senadores para el PSOE y uno para UPN. El PP no consiguió entonces representación navarra en la Cámara Alta.

Una decisión que va más allá de Navarra

La importancia del acuerdo tampoco termina en el reparto navarro. Los cinco diputados que se elegirán el 29 de noviembre se incorporarán al Congreso junto a los otros 345 representantes del resto de España.

Esos diputados serán después quienes tengan que votar una eventual investidura del próximo presidente del Gobierno, por lo que cada escaño conseguido en Navarra puede adquirir importancia dentro de la aritmética nacional.

El reloj electoral ya corre para UPN y PP

La convocatoria anunciada por Pedro Sánchez ha acelerado todos los movimientos. UPN tendrá que definir su estrategia bajo el liderazgo de Cristina Ibarrola, mientras el Partido Popular deberá hacer lo propio con Sergio Sayas al frente de su gestora en Navarra y con Feijóo dirigiendo el partido a nivel nacional.

Las imágenes de entendimiento entre Ibarrola y Feijóo, incluida la que dejaron durante los pasados Sanfermines, alimentan ahora una posibilidad que hace apenas unos años parecía mucho más complicada. Pero cualquier pacto tendrá que superar también las consecuencias de una ruptura que fue especialmente traumática para UPN.

Unidos o separados: la primera gran incógnita del 29-N en Navarra

La pregunta, por tanto, está ya encima de la mesa. UPN y PP deben decidir si concurren juntos a las elecciones generales del 29 de noviembre o si vuelven a presentar candidaturas independientes, como hicieron en 2023.

La respuesta determinará buena parte del escenario electoral navarro. Dos partidos que históricamente han tratado de evitar dividir su espacio político vuelven a encontrarse ante la misma disyuntiva, esta vez con un precedente muy reciente: en 2023 fueron separados, el PSOE ganó las elecciones en Navarra y obtuvo dos de los cinco diputados en juego.