José Manuel Moreno, pediatra de la Clínica Universidad de Navarra, sobre la vuelta al cole: "Los niños necesitan aburrirse"
La vuelta al cole ha traído de nuevo horarios, obligaciones y rutinas después de las vacaciones de verano. Sin embargo, los pediatras de la Clínica Universidad de Navarra han recomendado a las familias que el regreso a las aulas no se convierta también en una carrera por llenar cada minuto libre de los niños.
Los especialistas han aconsejado combinar rutinas y flexibilidad, acompañamiento y confianza, respetando los ritmos de cada menor. Entre sus principales recomendaciones figura una que puede resultar especialmente llamativa en unas agendas infantiles cada vez más ocupadas: dejar espacio para jugar, estar en familia e incluso aburrirse.
Menos extraescolares y más tiempo para jugar
El Dr. José Manuel Moreno, codirector del Departamento de Pediatría de la Clínica Universidad de Navarra, ha defendido que las actividades extraescolares no deberían convertirse simplemente en una fórmula para completar las tardes. "Los niños deben tener tiempo para jugar, sobre todo los más pequeños, y también para aburrirse. Lo ideal es que las actividades extraescolares sean voluntarias y no utilizadas simplemente para rellenar un horario", ha explicado.
El pediatra ha señalado además que estas actividades deberían responder al interés de cada niño y permitirle disfrutar y compartir aficiones con otras personas. Una agenda excesivamente cargada de tareas y actividades puede provocar, según los especialistas, frustración y malestar cuando los menores sienten que no consiguen alcanzar las expectativas establecidas, en ocasiones, por los propios adultos.
Por qué también es importante aburrirse
La Dra. Belén Borrell ha subrayado precisamente la importancia de esos momentos en los que los niños no tienen una actividad organizada. "Los niños necesitan aburrirse, porque es entonces cuando surge la iniciativa y la imaginación de convertir un juguete en otro o inventarse un mundo propio", ha explicado.
La especialista ha destacado que esos espacios favorecen el desarrollo de la imaginación y la creatividad, especialmente en un momento en el que los menores tienen acceso mediante los dispositivos electrónicos a estímulos y respuestas de forma prácticamente inmediata.
Cada niño necesita una adaptación diferente
De cara al inicio del curso escolar, los pediatras han recomendado también preparar el regreso con cierta antelación, pero sin añadir una presión innecesaria. El proceso debe adaptarse a las exigencias de cada etapa educativa y, sobre todo, a las necesidades e inquietudes concretas de cada niño.
La Dra. María González, pediatra de la Clínica Universidad de Navarra, ha advertido de que no existe una única fórmula válida para todos. "No está demostrado que una incorporación más progresiva sea siempre mejor: algunos niños necesitan más tiempo, pero otros se amoldan con mucha facilidad y pueden estar desde el primer día toda la jornada", ha indicado. Por ello, ha insistido en que lo fundamental es conocer las necesidades de cada menor y confiar también en el criterio de los profesores.