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La AEMET avisa del cambio más brusco en Navarra: lluvia, tormentas y bajada notable de temperaturas

Una persona camina bajo una intensa lluvia en Pamplona. EFE/ Villar López
La AEMET prevé un lunes muy inestable, con chubascos generalizados, posible granizo y un descenso acusado de las temperaturas máximas.

La Agencia Estatal de Meteorología ha previsto para este lunes 4 de mayo una jornada muy inestable en Navarra, con cielos nubosos o cubiertos, lluvias generalizadas y chubascos que podrán ir acompañados de tormenta y granizo.

El tiempo ha comenzado la semana con un claro empeoramiento en la Comunidad foral. La previsión apunta a precipitaciones generalizadas, abundante nubosidad de evolución y un descenso acusado de las temperaturas, sobre todo en las máximas.

En Pamplona, la jornada también estará marcada por el ambiente gris y la lluvia. La previsión consultada para la capital navarra apunta a un lunes bastante nuboso, con chubascos durante la mañana y temperaturas en torno a los 16 grados de máxima y 6 de mínima.

La situación más complicada se espera durante la primera parte del día. AEMET ha señalado la posibilidad de nieblas matinales en zonas de montaña y chubascos tormentosos que podrían ser localmente fuertes, con granizo asociado en algunos puntos.

Además, las temperaturas bajarán de forma clara. El descenso será más acusado en las máximas y podría llegar a ser notable en amplias zonas del norte de Navarra, especialmente en el extremo noroeste. El viento soplará flojo del norte, aunque en las zonas de tormenta podrá dejar rachas muy fuertes.

La previsión no deja una mejora clara para el martes 5 de mayo. Ese día se esperan intervalos nubosos con nubes de evolución diurna, lluvias y chubascos aislados, sin descartar alguna tormenta ocasional. Las temperaturas seguirán sin grandes cambios o en ligero descenso, con viento flojo del norte y noroeste.

El miércoles 6 de mayo mantendrá la misma línea de inestabilidad. La AEMET prevé intervalos nubosos, nubosidad más persistente en el extremo norte y lluvias o chubascos en esa zona, aunque no se descartan en el resto de la Comunidad foral. En el valle del Ebro, el viento del noroeste podrá soplar con intervalos moderados.

El jueves 7 de mayo tampoco supondrá un giro definitivo hacia el buen tiempo. La previsión apunta a intervalos nubosos y probables chubascos dispersos por la tarde, sobre todo en el extremo norte, donde podrán ir acompañados de tormentas.

Las temperaturas mínimas bajarán ligeramente el jueves, mientras que las máximas tenderán a subir. En Pamplona, la previsión marca una recuperación progresiva, con máximas que podrían pasar de los 15 o 16 grados del inicio de semana a valores cercanos a los 21 grados el jueves, aunque todavía con riesgo de chubascos.

La semana, por tanto, estará marcada por un tiempo variable, húmedo y poco estable. Navarra afronta varios días con lluvias intermitentes, tormentas puntuales y una mejoría insuficiente para hablar de un cambio claro de tendencia.