Sociedad

El aviso de dos cardiólogas de Navarra: estos síntomas de infarto en mujeres pueden parecer cansancio o indigestión

A la izquierda, la Dra. Agnes Díaz Dorronsoro, junto a la Dra. Nahikari Salterain, especialistas en Cardiología de la Clínica Universidad de Navarra.
Dos especialistas de la Clínica Universidad de Navarra alertan de que algunos signos pueden confundirse con ansiedad, cansancio o molestias digestivas.

Unas náuseas inesperadas, un dolor localizado en el abdomen, una fatiga difícil de explicar o un malestar que no desaparece pueden confundirse fácilmente con un problema digestivo, ansiedad o cansancio. Sin embargo, estas molestias también pueden acompañar a un infarto en mujeres.

Las doctoras Nahikari Salterain y Agnes Díaz Dorronsoro, especialistas en Cardiología de la Clínica Universidad de Navarra, han advertido de que restar importancia a estos síntomas puede retrasar la consulta médica, el diagnóstico y el comienzo del tratamiento.

El infarto no es solo un problema masculino

Durante décadas, el infarto se ha relacionado principalmente con los hombres. Esta percepción continúa influyendo en la forma en la que muchas mujeres valoran su propio riesgo, pese a que las enfermedades cardiovasculares se encuentran entre sus principales causas de mortalidad.

"Muchas mujeres continúan temiendo más otras enfermedades, como el cáncer, a pesar del impacto de la patología cardiovascular en términos de mortalidad y morbilidad", han señalado las dos cardiólogas.

Síntomas que pueden parecer digestivos

El dolor torácico sigue siendo el síntoma más frecuente de infarto tanto en hombres como en mujeres. No obstante, en ellas puede presentarse acompañado de náuseas, sudoración, malestar general o dolor abdominal.

Estas manifestaciones pueden atribuirse al estrés, a la ansiedad, a problemas de estómago o al cansancio acumulado. "No damos la importancia que deberíamos a los síntomas. Pensamos que no es nada grave o que ya se pasará", ha advertido la doctora Díaz Dorronsoro.

El embarazo y la menopausia también influyen

Además de los factores de riesgo habituales, las especialistas han destacado otros vinculados específicamente a la salud femenina. Las complicaciones durante el embarazo, como la preeclampsia o la diabetes gestacional, pueden elevar el riesgo cardiovascular a largo plazo.

También influyen el síndrome de ovario poliquístico, la menopausia precoz, los tratamientos hormonales y los cambios posteriores a la menopausia. En esta etapa desaparece el efecto protector de los estrógenos frente a la enfermedad cardiovascular aterosclerótica.

Todo el recorrido hormonal de la mujer

"La salud cardiovascular de la mujer no se entiende sin tener en cuenta todo su recorrido hormonal y ginecológico", han subrayado las especialistas de la Clínica Universidad de Navarra.

A estas diferencias biológicas se añaden factores sociales y hábitos de vida como el aumento del tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo, el estrés o la falta de descanso, que también afectan a la salud cardiovascular femenina.

Prevención desde edades tempranas

Las principales recomendaciones preventivas son similares para hombres y mujeres: no fumar, practicar ejercicio físico y seguir una dieta mediterránea. En el caso de las mujeres, cobra especial importancia mantener un seguimiento cardiovascular desde edades tempranas y revisar sus antecedentes ginecológicos y hormonales.

"La salud cardiovascular debe cuidarse a lo largo de toda la vida", ha destacado la doctora Salterain. Las especialistas han insistido en que cualquier síntoma nuevo, persistente o inexplicable debe ser valorado por un profesional sanitario.

No retrasar la consulta durante el verano

"No se trata de generar alarma, sino de favorecer una mayor conciencia sobre un problema que todavía se infradiagnostica e infratrata en la mujer", han explicado las cardiólogas.

Ante un dolor torácico, una falta de aire inexplicable o un malestar repentino que no encaja con lo habitual, consultar a tiempo puede marcar la diferencia. En verano cambian los hábitos, aumentan los desplazamientos y algunas personas posponen las consultas médicas hasta después de las vacaciones, por lo que las especialistas han recordado la importancia de no ignorar posibles síntomas cardiovasculares graves.