SOCIEDAD

¿Caduca la tasación de mi piso? Cuánto tiempo vale y cuándo hay que repetirla

La fecha de emisión del informe es fundamental para solicitar una hipoteca. Conocer los plazos y las condiciones permite evitar gastos innecesarios si la operación se retrasa.

Comprar una casa no se hace en dos días. Entre buscar hipoteca, reunir papeles y cuadrar la fecha de firma pueden pasar meses. Y si hiciste la tasación al principio, llega un momento en que te preguntas si te seguirá valiendo o si vas a tener que tasar el piso otra vez y volver a pagarla.

Depende de para qué la quieras. Si es para la hipoteca, tiene fecha de caducidad: seis meses. Si es para saber a qué precio vender, no caduca como tal, pero eso no significa que te sirva para siempre.

Seis meses, contados desde cuándo

La Orden ECO/805/2003, que es la norma que regula las tasaciones, dice que los informes caducan a los seis meses de su fecha de emisión. Ojo con esto, porque el plazo no empieza a correr cuando pides la tasación, ni cuando pagas, ni el día que el técnico visita el piso. Cuenta la fecha que pone en el informe.

Un ejemplo: si el informe está fechado el 15 de marzo, te sirve para la hipoteca hasta el 15 de septiembre. Si la firma se va a octubre, tendrás un problema.

Antes de encargarla, di claramente para qué la necesitas. Para pedir una hipoteca tiene que ser una tasación hecha con esa finalidad y por una sociedad de tasación homologada. La estimación de una inmobiliaria o lo que te diga una calculadora online no te sirven para el banco.

La tasación es tuya, no del banco

Puedes elegir tú la tasadora, siempre que esté homologada (lo puedes comprobar en el registro del Banco de España). Y mientras el informe siga vigente, puedes llevarlo a todos los bancos que quieras. Si cumple los requisitos, la entidad tiene que aceptarlo, aunque puede hacer sus comprobaciones, eso sí, sin cobrártelas.

Esto tiene una consecuencia práctica: cambiar de banco no te obliga a tasar de nuevo. Si en el primero te deniegan el préstamo, pide el informe y preséntalo en otro mientras esté dentro de plazo.

Cuándo toca repetirla

Si el informe ha caducado y lo necesitas para firmar la hipoteca, no queda otra que tener uno vigente. Lo más sencillo es llamar a la tasadora que hizo el primero y preguntar si se puede actualizar, qué papeles necesitan y cuánto cuesta. Una actualización tiene que cumplir los mismos requisitos que cualquier tasación y, además, hacer referencia a la anterior.

También hay que mirar si el piso ha cambiado desde entonces. Una reforma importante, una ampliación o que ahora haya un inquilino dentro pueden hacer que el informe ya no describa la casa tal y como es. Cambiar los grifos no te obliga a repetirlo, pero los cambios de verdad sí tienes que comunicarlos antes de usarlo.

Si es para vender, la cosa cambia

Para poner precio a tu casa no hay caducidad que valga: nadie te obliga a tasarla de nuevo para anunciarla. Ahora bien, una valoración de hace dos años puede decirte poco si los precios de la zona se han movido o si has reformado la cocina desde entonces.

Cómo no tirar el dinero

La clave está en el momento. Si encargas la tasación demasiado pronto y la operación se alarga, te puede caducar antes de firmar. Lo que recomienda el Banco de España es que el banco estudie primero si te concede el préstamo y que la tasación venga después. Y si la cosa se retrasa, mira la fecha del informe antes de cerrar día con el banco y la notaría.