El Cima identifica cinco patrones de enfermedad residual que predicen la evolución del mieloma múltiple
Esperar a que un mieloma múltiple vuelva a crecer podría no ser siempre la mejor estrategia. Un estudio internacional con participación del Cima Universidad de Navarra ha identificado cinco formas distintas de evolución de la enfermedad residual y ha abierto la posibilidad de actuar contra las células tumorales resistentes cuando todavía están presentes en cantidades mínimas.
El trabajo ha demostrado que observar cómo cambia a lo largo del tiempo la denominada enfermedad residual medible (MRD) puede ofrecer información especialmente valiosa sobre el pronóstico de cada paciente. La investigación ha analizado 539 pacientes y más de 3.600 determinaciones de MRD y posteriormente ha validado sus conclusiones en otros 249 pacientes tratados en la práctica clínica habitual.
Cinco formas diferentes de evolucionar
Uno de los principales resultados ha sido comprobar que una única medición de la enfermedad residual no permite conocer toda la complejidad del mieloma. Los investigadores han identificado cinco patrones diferentes de evolución de la MRD, cada uno asociado a pronósticos distintos.
"Una única determinación de MRD no refleja toda la complejidad de la enfermedad. El análisis longitudinal permitió identificar cinco patrones diferentes de evolución de la MRD, asociados a pronósticos claramente diferenciados", ha explicado el Dr. Bruno Paiva, codirector del Programa de Hemato-Oncología del Cima Universidad de Navarra y jefe de grupo del CIBER de Cáncer (CIBERONC). Los resultados se han publicado en la revista científica Blood.
La resistencia empieza antes de que vuelva el mieloma
Esta clasificación basada en la evolución de la enfermedad residual ha mostrado una mayor capacidad para predecir el comportamiento de la enfermedad que otros sistemas pronósticos. El resultado se ha observado tanto en pacientes incluidos en ensayos clínicos como entre aquellos tratados en la práctica clínica habitual.
Los investigadores también han analizado qué ocurre biológicamente mientras persisten esas pequeñas cantidades de enfermedad. Los estudios multi-ómicos han indicado que los mecanismos de resistencia al tratamiento comienzan a desarrollarse antes de que aparezca la recaída clínica.
Cambios en las células tumorales y en el sistema inmunitario
Durante esta evolución se han detectado cambios genéticos, modificaciones en la expresión de genes y un microambiente tumoral progresivamente más inflamatorio. Al mismo tiempo, las células T han presentado signos de expansión clonal y agotamiento inmunitario conforme la enfermedad ha avanzado desde la MRD hasta la recaída.
"Además de monitorizar la MRD durante el tratamiento, los estudios actuales y futuros deberían caracterizar las células tumorales residuales para comprender mejor cómo y por qué desarrollan resistencia", ha señalado el Dr. Paiva. Esta información podría resultar clave para identificar el momento en el que esas células comienzan a escapar del tratamiento.
Tratar antes de que aparezca la recaída
La investigación ha dado otro paso mediante modelos experimentales de mieloma múltiple desarrollados por el grupo del Dr. José A. Martínez-Climent. Los científicos han administrado células CAR-T dirigidas contra BCMA cuando los animales todavía presentaban enfermedad residual y han comparado los resultados con los obtenidos al aplicar el mismo tratamiento una vez producida la recaída.
El tratamiento realizado durante la fase de enfermedad residual ha producido respuestas más profundas y duraderas y ha prolongado significativamente la supervivencia frente a la intervención después de la recaída. El resultado abre ahora la posibilidad de estudiar en ensayos clínicos si esta estrategia también puede beneficiar a los pacientes.
Una posible nueva estrategia frente al mieloma múltiple
El hallazgo plantea así un cambio en el momento en el que podría abordarse el mieloma múltiple: no esperar necesariamente a que el tumor vuelva a crecer, sino tratar de eliminar las células resistentes mientras todavía permanecen en cantidades muy pequeñas.
"El estudio proporciona así una base para investigar en ensayos clínicos si intervenir sobre la MRD antes de la recaída clínica puede convertirse en un nuevo concepto terapéutico: no esperar a que el mieloma vuelva a crecer para tratarlo, sino intentar eliminar las células resistentes cuando todavía permanecen en cantidades mínimas", ha concluido el Dr. Paiva.
La investigación se ha realizado junto al Grupo Español de Mieloma (GEM/PETHEMA) y otros centros nacionales e internacionales. El trabajo se ha desarrollado en el marco del CIBER del Cáncer (CIBERONC) y ha contado con financiación del Consejo Europeo de Investigación y del Instituto de Salud Carlos III.
También ha recibido el apoyo de la Asociación Española Contra el Cáncer, la Fundación CRIS contra el cáncer, la Fundación Arnal Planelles, la International Myeloma Society y la Riney Family Foundation.