SOCIEDAD

Cintruénigo alza la voz por Sara: “El acoso escolar no es cosa de niños, es violencia”

Fotomontaje con varios momento de la concentración por Sara en Cintruénigo. JESÚS MARQUINA

Unas dos mil personas se han reunido este lunes en la plaza de los Fueros para recordar a la joven de 17 años y exigir medidas urgentes contra el bullying.

Cintruénigo se ha echado a la calle este lunes por la tarde para recordar a Sara Jiménez Jiménez y para convertir su historia en una denuncia pública contra el acoso escolar. Alrededor de dos mil personas se han concentrado este 9 de marzo en la plaza de los Fueros, frente al ayuntamiento, en un acto cargado de dolor, emoción y también de reivindicación, apenas unos días después de la muerte de la joven, de 17 años, fallecida el viernes 27 de febrero tras años sufriendo bullying.

La convocatoria ha reunido a vecinos, familiares, amigos y personas llegadas de distintos puntos para acompañar a la familia en uno de los momentos más duros. El acto ha tenido uno de sus momentos centrales con la lectura del comunicado por parte de Leyre Mediavilla Jiménez, prima de Sara, y Sandra Alduán Ayala, su tía, que han puesto voz a un mensaje que no solo ha recordado a la adolescente, sino que ha querido señalar una realidad que sigue golpeando a muchos menores.

“Hoy nos hemos reunido aquí por Sara, pero, sobre todo, nos hemos reunido por todos los niños y niñas que siguen sufriendo acoso”, han leído ambas familiares ante una plaza en silencio. En el texto, la familia ha descrito a Sara como una joven “cariñosa”, “responsable”, “buena estudiante” y con “una bonita voz que llenaba de vida a quienes la escuchaban”, además de recordar que era una chica “con sueños, con ilusiones, con toda una vida por delante”.

El comunicado ha insistido en que “el acoso no es una cosa de niños”, sino “violencia”, “humillación”, “aislamiento” y “miedo”. La familia ha relatado que Sara sufrió durante mucho tiempo en silencio, sin querer preocupar a sus padres, hasta que pidió ayuda, aunque esa ayuda “no fue suficiente”. El mensaje ha ido más allá del duelo íntimo y ha lanzado un reproche colectivo al asegurar que a Sara “le fallamos los padres, todos los padres”, al considerar que la educación en valores empieza en casa.

También ha habido críticas directas al sistema. La familia ha apuntado al sistema sanitario de salud mental, al entender que no cuenta con recursos suficientes para atender a jóvenes que atraviesan este tipo de situaciones, y ha reclamado una respuesta urgente de las administraciones. En ese llamamiento se ha pedido revisar los protocolos escolares, reforzar la atención psicológica y reformar las leyes para proteger de verdad a las víctimas.

Durante la lectura se han citado además datos sobre la magnitud del problema en Navarra. Según se ha expresado en el comunicado, el 46% del alumnado reconoce haber acosado a otros compañeros, el 60% de los estudiantes ha presenciado acoso y el 54% ha sufrido algún tipo de bullying. “Estos datos son números, pero detrás de los números hay vidas”, ha subrayado la familia, que ha recordado que detrás de cada porcentaje hay menores con miedo a ir al colegio, adolescentes que lloran en silencio y familias enteras atrapadas en una angustia constante.

El acto ha tenido otro momento especialmente emotivo cuando los asistentes han cantado ‘El Eco de Sara’, una canción interpretada en su honor. El gesto ha servido para recordar una de las facetas más queridas de la joven, muy vinculada al mundo de la jota y recordada en Cintruénigo por su sensibilidad y su voz. En los últimos días, este periódico ya había contado esa pasión por la música tradicional navarra y cómo incluso en su funeral se había cantado una composición suya. 

La concentración ha dejado también un mensaje claro de continuidad. “Que nadie piense que esto termina hoy porque esto no es un final. Es el comienzo de una lucha”, se ha escuchado en la plaza. La familia ha defendido que el dolor por Sara debe transformarse en compromiso, en denuncia y en una movilización social capaz de proteger a otros menores que ahora mismo puedan estar pasando por una situación parecida.

La muerte de Sara ha provocado una profunda conmoción en Cintruénigo, donde en los últimos días se ha multiplicado la tristeza entre vecinos y conocidos. El caso ha reabierto además el debate sobre la respuesta de los centros educativos y sobre si los mecanismos actuales bastan para detectar y frenar situaciones de acoso prolongadas. El instituto IESO La Paz y la Dirección General de Educación y Formación Profesional han sostenido este lunes que en su momento se activaron los protocolos correspondientes. 

Lo ocurrido este lunes frente al ayuntamiento ha mostrado, en cualquier caso, que el recuerdo de Sara sigue muy presente y guiará la lucha contra el bullying en el futuro. La concentración ha sido también una exigencia pública para que ninguna otra familia tenga que pasar por lo mismo y para que el acoso escolar deje de tratarse como un problema menor. En la plaza de los Fueros, el nombre de Sara ha quedado unido a una reclamación compartida: escuchar a tiempo, actuar a tiempo y "no volver a mirar hacia otro lado".

El vídeo completo de la concentración se puede ver en este enlace.