Victoria, 96 años, tras volver a oír de nuevo gracias a la Clínica Universidad de Navarra: "Cambió mi vida radical"
Los implantes cocleares han permitido a muchas personas mayores volver a entender una conversación, recuperar autonomía y mejorar su vida diaria. En pacientes de más de 65 años, estos dispositivos permiten recuperar la comprensión de la palabra hablada hasta un 70 %, según ha destacado el Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra.
El centro ha realizado cerca de 1.300 cirugías de colocación de implantes cocleares, de las que el 12 % se ha llevado a cabo en pacientes mayores de 65 años. Los especialistas han subrayado que el beneficio aparece de forma rápida durante el primer año y se mantiene después en el tiempo.
Detrás de esos datos hay historias como la de Beatriz, de 99 años, que se ha sometido a un implante coclear en la Clínica Universidad de Navarra. “Me ha ido muy bien, muy contenta”, ha explicado. Según el testimonio facilitado, lo aceptó rapidísimo, lo lleva de forma muy natural y no ha tenido problemas en su adaptación.
También Victoria, de 96 años, ha relatado el impacto del implante en su vida diaria. “Cambió mi vida radical”, ha asegurado. Ha pasado de ser dependiente a poder volver a hacer una vida normal y sola. “Ahora estoy muy contenta”, ha añadido.
Los implantes cocleares son dispositivos electrónicos que recogen sonidos y los transforman en estímulos eléctricos. Esos estímulos se transmiten al nervio auditivo y permiten restablecer el flujo de información auditiva que llega al cerebro.
El Dr. Manuel Manrique, especialista del Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra, ha explicado que estos implantes son, en muchos casos, “una solución a los problemas de audición de las personas mayores, que ahora viven más tiempo y quieren hacerlo con una mejor calidad de vida”.
El especialista ha subrayado que su eficacia permite evitar barreras en la comunicación que pueden repercutir tanto en el plano físico como en el cognitivo. De hecho, estos dispositivos también contribuyen a reducir el riesgo de deterioro cognitivo en este grupo de población.
La colocación del implante produce una mejora rápida, significativa y mantenida en la percepción auditiva, especialmente durante el primer año. A partir de entonces, los beneficios se estabilizan.
“Nuestra experiencia nos permite afirmar que tener más edad no se asocia con peores resultados en la percepción del habla cuando se coloca el dispositivo”, ha asegurado el Dr. Manrique.
Esa recuperación auditiva permite al paciente seguir mejor las conversaciones, entender instrucciones, relacionarse con otras personas y ganar autonomía en su vida diaria. El especialista también ha señalado que no se han observado limitaciones en el mantenimiento del equilibrio.
“Es más, oír mejor reduce los riesgos de caídas”, ha añadido el Dr. Manrique, al destacar otro de los efectos positivos de mejorar la audición en personas mayores.
La cirugía para colocar un implante coclear es similar a la que se realiza en adultos jóvenes. En los casos en los que exista algún riesgo para el paciente desde el punto de vista anestésico, la intervención puede llevarse a cabo con anestesia local.
El nivel de molestias tras la operación no suele ser elevado y, si aparecen, pueden tratarse con analgésicos convencionales. Los pacientes reciben el alta hospitalaria en uno o dos días.
Después de la cirugía, es necesario esperar aproximadamente un mes para que cicatrice la herida quirúrgica antes de iniciar la adaptación al nuevo aparato.
Durante ese proceso, el paciente cuenta con el acompañamiento de un equipo de logopedia, que le ayuda a reconocer los nuevos sonidos y estímulos auditivos.
El Dr. Manrique ha recordado también que un audífono no siempre es la solución adecuada para todas las pérdidas de audición. La diferencia principal es que el implante coclear está orientado a pérdidas profundas o severas, mientras que el audífono se limita a amplificar el sonido.
“Muchas personas con pérdidas de audición se colocan el dispositivo que no les va a solucionar su problema. Por eso, es muy importante la valoración de un otorrinolaringólogo que le asesore y le indique cuál es el que más le conviene”, ha recalcado el especialista.
El especialista ha insistido además en la importancia de la prevención y del tratamiento precoz de las pérdidas de audición. En muchas ocasiones, los pacientes acuden demasiado tarde, cuando los tratamientos ya no resultan tan efectivos como en las fases iniciales.
Según la Organización Mundial de la Salud, la prevalencia de los problemas de audición aumenta con la edad y se sitúa en más del 25 % en mayores de 60 años de forma discapacitante.