El avance contra el cáncer de hígado que prepara la Clínica Universidad de Navarra y podría cambiar los tratamientos
Investigadores del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra han dado un paso relevante en la lucha contra el cáncer de hígado con una estrategia que podría cambiar el tratamiento en los próximos años. El equipo, en colaboración con el Hospital Clínic de Barcelona, ha desarrollado una vacuna personalizada que busca mejorar la respuesta de los pacientes a la inmunoterapia.
El avance de la Clínica Universidad de Navarra, publicado en una revista científica internacional, abre la puerta a un ensayo clínico previsto para 2027, en el que se probará esta estrategia directamente en pacientes. El objetivo es claro: aumentar la eficacia de unos tratamientos que, por ahora, solo funcionan en una parte de los casos.
El cáncer hepático avanzado, en concreto el carcinoma hepatocelular, sigue siendo uno de los tumores más agresivos. Actualmente es la tercera causa de muerte por cáncer en todo el mundo. Aunque la inmunoterapia ha supuesto un avance importante, la realidad es que solo entre uno de cada tres y uno de cada cuatro pacientes responde a estos fármacos.
En este contexto, los investigadores han centrado su trabajo en mejorar esa respuesta. El doctor Pablo Sarobe, del grupo de Desarrollo de Vacunas del Cima, ha explicado que los tumores con más presencia de células inmunitarias tienen más opciones de responder al tratamiento. Por eso, el reto consiste en activar el sistema inmunitario dentro del propio tumor.
La clave del estudio está en analizar el tumor de cada paciente para detectar mutaciones específicas, conocidas como neoantígenos. Estas alteraciones pueden ser reconocidas por el sistema inmunitario, lo que permite diseñar una vacuna completamente adaptada a cada caso.
Este enfoque no es totalmente nuevo, pero sí innovador en este tipo de tumor. El equipo ya había aplicado esta herramienta en otros contextos como el cáncer de mama o el mieloma múltiple, y ahora ha logrado trasladarla al cáncer de hígado con resultados prometedores.
Los ensayos en laboratorio han mostrado que, aunque el organismo ya puede reaccionar de forma natural ante estos neoantígenos, la respuesta se refuerza de forma notable cuando se administran como vacuna. Es decir, el sistema inmunitario se activa con más intensidad y precisión contra el tumor.
El siguiente paso será comprobar si estos resultados se replican en personas. Para ello, el futuro ensayo combinará la inmunoterapia habitual con una vacuna personalizada basada en células dendríticas y neoantígenos, lo que podría marcar un antes y un después en el tratamiento.
El estudio se ha desarrollado dentro del CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas y ha contado con apoyo del Instituto Carlos III, el Gobierno de Navarra y entidades privadas. Un respaldo que ha permitido avanzar en una línea de investigación que apunta directamente a uno de los grandes retos actuales: hacer que más pacientes respondan al tratamiento del cáncer.