Nuevo desplante institucional a la autonomía del Gobierno de Navarra. En una escena que subraya dónde se sitúa el verdadero centro de decisión de los asuntos forales, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha utilizado el Pleno del Congreso para informar sobre el estado de las transferencias a Navarra, pero no a través de sus cauces con el gabinete de María Chivite, sino respondiendo a las exigencias de una diputada de otra provincia: la portavoz del PNV, Maribel Vaquero.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha rendido cuentas este miércoles ante la formación nacionalista, que ha ejercido de portavoz de los intereses navarros en Madrid para reclamar el cumplimiento del acuerdo de investidura firmado en noviembre de 2023. Durante la sesión, ha quedado patente que el impulso político de los traspasos de Becas e I+D+i depende de los cinco votos del PNV que hicieron presidente a Sánchez.
A preguntas de Vaquero, el ministro Torres ha detallado la situación de dos transferencias clave para la Comunidad Foral, que parecen estar más cerca de los despachos de Madrid que de los de Pamplona:
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I+D+i: El ministro ha confirmado que ya existe un acuerdo con los Ministerios implicados, pero que el traspaso sigue bloqueado a falta del "visto bueno" definitivo del Ministerio de Hacienda respecto al coste efectivo de la competencia.
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Becas: El compromiso del Gobierno central es que esta transferencia sea una realidad para el curso 26/27. Sin embargo, Torres ha reconocido que aún se está buscando el "mecanismo" legal dentro de la Constitución para encajar su territorialización.
A pesar de las explicaciones del ministro, la portavoz del PNV ha mostrado su malestar por la lentitud de un proceso que ya suma 28 meses desde la constitución del Gobierno de coalición. Vaquero ha recordado que sus votos fueron los que invistieron a Sánchez y ha exigido pasar de las "buenas palabras" a los hechos.
Llamativamente, el ministro ha evitado dar detalles específicos sobre la transferencia de la Seguridad Social, otro de los puntos calientes del acuerdo de investidura, centrando su discurso en reivindicar la acción del Gobierno central mientras la Presidenta de Navarra, María Chivite, queda relegada a un segundo plano en la interlocución directa sobre el futuro de sus propias competencias.
Todo parece indicar que Pedro Sánchez utilizó al PNV para ser investido pero sin la más mínima intención de transferir las competencias de la Seguridad Social. Se trata de un modus operandi que ya empleó para atraerse los votos de Junts y ERC, prometiendo competencias y traspasos que nunca van a llegar.