Sangüesa busca salvar su residencia de mayores del abismo: un límite legal y un déficit que no para
El grupo AISS ha pedido informes y ha frenado la OPE para decidir cuántas plazas reales puede tener la Residencia Municipal de Sangüesa y cómo sostener el servicio sin perder calidad.
La Residencia Municipal de Sangüesa ha vuelto al centro del debate político y social después de que el grupo municipal AISS, que gobierna en el Ayuntamiento, haya planteado definir un nuevo modelo para garantizar la continuidad del servicio y la calidad de la atención.
El anuncio llega tras la inquietud generada en las últimas semanas por el futuro del centro. En la información publicada el 13 de enero, UGT ya había expresado su preocupación y el alcalde, Javier Solozábal (AISS), había advertido en pleno de que, si todo seguía igual, los números podían hacer “inviable” su sostenimiento en un plazo de dos o tres años.
El equipo de gobierno sostiene ahora que la clave está en la normativa. Los análisis técnicos aplicados a la regulación de Navarra han concluido que, con la configuración actual del edificio, la residencia no puede superar las 45 plazas reales, frente a las 71 plazas teóricas que se manejan en la actualidad.
AISS insiste en que esa limitación “no es política”, sino legal y técnica, y que deberá cumplirse antes de 2029. En ese marco, recuerda que las unidades de convivencia no deben superar las 15 personas y que en Sangüesa existen tres unidades, una distribución que el edificio no permite modificar.
El Ayuntamiento también ha puesto el foco en la declaración de plazas. Según expone el grupo municipal, ante el Gobierno de Navarra se están declarando 71 plazas cuando, por las características del inmueble, “nunca” se podría llegar a 60. “No podemos mentir al Gobierno”, recalca en su comunicado.
En el plano económico, AISS sostiene que el modelo actual “no es sostenible”. Detalla que el gasto total supera los 2 millones de euros al año y que la aportación municipal ronda los 500.000 euros anuales, con una previsión al alza respecto a ejercicios anteriores.
El equipo de gobierno vincula parte del incremento al capítulo de personal. Señala que el servicio funciona con más contratos de los previstos, con muchas sustituciones y un absentismo elevado: se mueven entre 45 y 55 contratos cuando la plantilla orgánica es de 36.
En esa misma línea, cifra el coste salarial en 1,5 millones de euros y subraya que la evolución ha sido ascendente en los últimos años. AISS añade que, además, el edificio presenta limitaciones estructurales que no se resolverían con “pequeños arreglos”.
Por eso, el Ayuntamiento ha frenado decisiones como la convocatoria de plazas incluidas en una OPE. AISS considera que no es responsable consolidar puestos sin definir antes cuántas plazas reales podrá tener la Residencia Municipal de Sangüesa, qué modelo de atención se prestará y qué estructura de personal es viable a medio y largo plazo.
“¿Qué pasa si no se actúa?”, plantea el propio equipo de gobierno. Según su advertencia, mantener la situación actual por desacuerdos políticos puede poner en riesgo la continuidad del servicio “en pocos años”.
De cara a 2026, el Ayuntamiento incorpora además una nueva tarifa de rehabilitación o respiro de 70 euros al día para estancias temporales, dirigida a personas mayores en recuperación tras una operación o a personas dependientes cuidadas por familiares que necesitan apoyo puntual. AISS sostiene que el impacto económico es “limitado y controlado”.
El gobierno local también afirma que está trabajando para lograr la apertura de un Centro de Día en 2026 en el antiguo Colegio San Francisco. Eso sí, remarca que para sacarlo adelante el acuerdo político “tiene que ser real”, porque “ponemos por delante, ante todo, la atención a nuestros mayores dependientes”.
En paralelo, el Ayuntamiento ha solicitado informes a Derechos Sociales, Bomberos y al servicio de prevención para conocer el número de plazas reales que admite el edificio, analizar la seguridad y el modelo de evacuación, y estudiar los puestos de trabajo y las razones de las bajas.
Con todo ello, AISS defiende que definir un nuevo modelo es “proteger” el futuro de la residencia municipal y asegurar un servicio “digno” para las personas mayores de Sangüesa.