Un despido, turnos polémicos y 12 días seguidos de trabajo: el conflicto en una empresa de Navarra
El sindicato CCOO ha protestado ante las oficinas del grupo en Marcilla y ha vinculado el despido con la negociación del calendario laboral y las condiciones de la plantilla de PCI.
CCOO ha acusado al Grupo Exkal de despedir a una delegada sindical en Marcilla en plena negociación de las condiciones laborales de la plantilla de PCI, una empresa del grupo con 30 trabajadores dedicada a fabricar piezas de carpintería metálica. El sindicato se ha concentrado este miércoles 11 de marzo de 2026 ante las oficinas de la compañía para denunciar lo que considera un castigo por defender los derechos laborales.
La protesta ha estado encabezada por el secretario general de CCOO, Josema Romeo, y ha servido para visibilizar un conflicto que, según el sindicato, comenzó en diciembre, cuando los tres delegados de CCOO en PCI iniciaron la negociación del calendario laboral de 2026 con la dirección. En ese proceso, la empresa habría planteado implantar un quinto turno sin mejoras añadidas.
Según ha explicado el sindicato, esa propuesta suponía trabajar seis días y descansar cuatro durante todo el año. CCOO ha rechazado esa fórmula por considerar que incumple el convenio del metal, ya que impediría disfrutar de 15 días consecutivos de vacaciones en verano.
Además, la organización sindical ha criticado que la compensación económica planteada por la empresa no se corresponde con la carga de trabajo exigida. En concreto, ha detallado que ese sistema obligaría a trabajar 56 días de fin de semana al año a cambio de un plus mensual de 212 euros.
Por ese motivo, los representantes de CCOO en PCI han reclamado elevar ese complemento hasta el 30% del salario base. También han exigido que se garanticen esos 15 días seguidos de vacaciones estivales, tal y como recoge el convenio de referencia del sector.
Otro de los puntos de fricción ha sido, siempre según el sindicato, la intención de la empresa de que la propia plantilla recupere las horas de compañeros de baja en lugar de contratar sustituciones. Para CCOO, esa medida empeora de forma clara las condiciones laborales y puede llevar a encadenar jornadas de ocho o doce días seguidos.
El sindicato ha defendido que las bajas médicas son un derecho y ha rechazado que los trabajadores tengan que asumir esa carga adicional. También ha pedido que exista un calendario laboral fijado con antelación para que cada empleado sepa qué días le corresponde trabajar.
Tras varias reuniones de negociación, CCOO ha denunciado que la dirección de la empresa ha optado por despedir a una de sus delegadas. La organización interpreta esa decisión como una represalia directa contra la acción sindical dentro de PCI, la firma del Grupo Exkal ubicada en Marcilla.
La secretaria general de la Federación de Industria de CCOO, Eva Ciáurriz, ha calificado el despido como “un ataque frontal al sindicalismo y al derecho de los trabajadores y trabajadoras de exigir reivindicaciones tan básicas como el cumplimiento del convenio del metal”. Con esas palabras, el sindicato ha endurecido el tono contra la empresa.
CCOO ha mostrado su respaldo a la trabajadora despedida y ha exigido la nulidad del despido. Además, ha insistido en que la defensa de las condiciones laborales de la plantilla de PCI es una actuación legítima y ha censurado lo que considera un ataque sin justificación a la representación sindical en Marcilla.