Sociedad

Una joven navarra de 14 años recibe un importante premio científico en plena selva de Sumatra

Elvia Gómez Troya, en Sumatra
El reconocimiento ha llegado durante una expedición en la que participa en tareas de conservación, rastreo de fauna y educación ambiental.

La noticia ha sorprendido a Elvia Gómez Troya en uno de los lugares que mejor representa su vocación. La joven rastreadora, de 14 años, se encontraba trabajando en la selva tropical del norte de Sumatra cuando ha descubierto que había sido reconocida como Mejor Divulgadora Científica "Junior".

Elvia participaba junto a sus padres en una expedición dedicada a la conservación y al seguimiento de animales salvajes. En medio de estas tareas, ha abierto el correo electrónico en el que se le comunicaba la concesión del premio, otorgado por la Fundación para el Conocimiento madri+d dentro de los Premios Ciencia en Español.

El galardón ha reconocido su labor de divulgación relacionada con la biodiversidad, el rastreo de fauna y la educación ambiental. La joven, conocida como Elvia la Rastreadora, ha recibido así la noticia mientras desarrollaba sobre el terreno el mismo trabajo que ha motivado la distinción.

El jurado del Premio al Mejor Divulgador Científico "Junior" ha valorado su capacidad para explicar la ciencia y la conservación de una manera rigurosa, comprensible e inspiradora. Buena parte de su actividad se ha centrado en mostrar cómo las huellas, los rastros y el comportamiento de los animales ayudan a conocer mejor los ecosistemas.

Elvia ha viajado a Sumatra junto a su madre, Paloma Troya, profesora del CI Agroforestal, y su padre, Fernando Gómez, rastreador profesional del SERAFO. Durante la expedición, el equipo está colaborando con Ibu Bumi Orangutan (IBO), una organización fundada por la navarra Nora Arriazu Usanos.

Una de las principales tareas ha consistido en formar a los guías locales en técnicas de rastreo y en la interpretación de los indicios que deja la fauna salvaje. Los participantes también les están enseñando a instalar y utilizar cámaras de fototrampeo.

Estos dispositivos permiten estudiar las especies que viven en el bosque tropical y realizar un seguimiento científico de su presencia. Las imágenes y los rastros recogidos pueden aportar información sobre sus movimientos, su comportamiento y las zonas por las que se desplazan.

La expedición ha incluido igualmente actividades de educación ambiental dirigidas a los niños de las comunidades próximas a la selva. El objetivo ha sido ayudarles a conocer mejor los animales con los que conviven y fomentar el respeto hacia uno de los espacios naturales con mayor biodiversidad del planeta.

El trabajo desarrollado sobre el terreno ha permitido buscar rastros y seguir a algunas de las especies más conocidas y amenazadas de Sumatra. Entre ellas figuran el tigre de Sumatra, el elefante asiático y el oso malayo, además de otros mamíferos característicos de este bosque tropical.

El equipo está compartiendo sus conocimientos con los profesionales de la zona para reforzar las tareas de vigilancia y conservación. La información recopilada mediante las cámaras y los indicios encontrados puede contribuir a conocer mejor la distribución y las costumbres de los animales.

El premio ha llegado, por tanto, mientras Elvia continuaba divulgando ciencia desde la propia selva. La joven ha combinado el aprendizaje junto a las comunidades locales con la formación de guías y las actividades destinadas a despertar entre los niños el interés por proteger su patrimonio natural.

Pese a tener solamente 14 años, Elvia Gómez Troya ha desarrollado una trayectoria vinculada a la exploración, la divulgación científica y la conservación. Su formación en el rastreo ha comenzado desde muy pequeña junto a su padre, Fernando Gómez, especialista en el seguimiento profesional de fauna y personas.

Fernando Gómez ha participado en proyectos de conservación de especies, resolución de conflictos entre seres humanos y animales salvajes y lucha contra la caza furtiva. Además, ha formado a guías y rangers en más de 40 países.

Esta experiencia ha permitido a Elvia adquirir conocimientos directamente en el medio natural antes de trasladarlos al público. Durante los últimos años ha participado en varias expediciones internacionales con una destacada vertiente científica, educativa y medioambiental.

En Zambia, la joven ha colaborado en iniciativas relacionadas con la lucha contra la caza furtiva. Más adelante, en la Amazonía boliviana, ha trabajado junto al pueblo indígena Takana en la formación de jóvenes rastreadores.

El proyecto realizado con la comunidad Takana pretendía aprovechar el rastreo y los conocimientos tradicionales como herramientas para proteger la naturaleza. La iniciativa también buscaba crear oportunidades de desarrollo local a través del ecoturismo.

Elvia ha trasladado ahora este modelo de trabajo a Sumatra. Allí ha participado en la formación de guías, el seguimiento de especies amenazadas y la organización de actividades de educación ambiental.

Su divulgación se apoya en la observación directa de la naturaleza y en el intercambio de experiencias con las poblaciones que viven cerca de los espacios salvajes. De esta forma, ha convertido el rastreo en una vía diferente para explicar la ciencia.

A través de conferencias, talleres, publicaciones, actividades educativas y redes sociales, Elvia muestra que una simple huella o cualquier otro indicio puede revelar numerosos datos sobre un animal y sobre el ecosistema en el que habita.

La joven es también autora de "Cosas que me flipan de los animales", una obra que escribió e ilustró cuando tenía solamente once años. En sus páginas ha recopilado curiosidades y conocimientos sobre distintas especies con la intención de acercar el mundo animal al público más joven.

Hace unos meses ha publicado "Eco Salvaje. La Tierra habla a través de quienes están dispuestos a escucharla". Este libro ha supuesto su estreno en la narrativa de ficción, aunque ha mantenido como eje principal el mensaje de protección y conservación de la naturaleza.

Elvia ha participado además como coautora en la "Guía visual de huellas y rastros de la fauna de España y resto de Europa. Volumen I: Mamíferos". La publicación se ha consolidado como una de las obras de referencia sobre rastreo editadas en español.

También ha colaborado en la recién publicada "Guía de fauna venenosa de la Sierra de Guadarrama". Su producción editorial se ha sumado a las numerosas conferencias, talleres y expediciones en las que ha participado durante los últimos años.

El Premio al Mejor Divulgador Científico "Junior" distingue la capacidad para acercar el conocimiento científico a la sociedad de una manera accesible. En el caso de Elvia, el reconocimiento la ha encontrado caminando por la selva de Sumatra, formando a nuevos rastreadores y ayudando a estudiar especies amenazadas.

Su trayectoria ya había sido reconocida anteriormente con varios premios nacionales e internacionales. En 2025 ha recibido el Young Scientific Explorer Award y se ha convertido en la primera persona española en obtener uno de estos galardones, conocidos como los Óscar de la Exploración de la SES.

También ha obtenido una mención honorífica en los International Young Eco-Hero Awards y ha sido finalista de los Premios Navarra TV en la categoría de valores jóvenes.

Además, se ha convertido en la finalista más joven de la historia de los premios EDE, dentro de la categoría de concienciación social y medioambiental.

Elvia ha sido igualmente la ganadora más joven de los Influercers Awards Spain en la categoría de sostenibilidad. A esta lista de reconocimientos se ha añadido su participación como líder de manada del proyecto Perros Pastores – Life survivors.