SOCIEDAD

La Navarra de Chivite lidera el ranking de 'empresas zombi': el preocupante dato que frena la economía foral

Fotomontaje de María Chivite sobre una nave de polígono industrial envejecida.
Un informe de Informa B&D destapa que la Comunidad Foral es la región española con mayor porcentaje de compañías envejecidas e incapaces de cubrir sus gastos financieros, un síntoma de pérdida de competitividad.

Luz roja para la competitividad y la salud financiera del sector privado foral. La consultora Informa B&D ha publicado una nueva edición de su informe anual sobre las denominadas "empresas zombi" —aquellas compañías con más de diez años de antigüedad que encadenan al menos dos ejercicios consecutivos sin generar ingresos suficientes para cubrir sus gastos financieros— y las conclusiones para la Comunidad Foral son alarmantes. Navarra encabeza el ranking nacional y se ha convertido en la región con mayor porcentaje de empresas zombi de toda España.

El estudio económico revela que el territorio foral cuenta con un total de 644 compañías atrapadas en esta situación de asfixia financiera. Si bien en términos absolutos la comunidad se sitúa muy lejos de los números de los grandes motores estatales como Madrid (7.242), Cataluña (6.470) o Andalucía (4.020), la comparación por volumen oculta la intensidad real del problema debido al diferente tamaño empresarial de cada autonomía.

Navarra lidera el colapso del dinamismo empresarial

Al analizar el peso real que este fenómeno tiene sobre el total del tejido mercantil comparable, la situación de vulnerabilidad de Navarra cambia radicalmente. El porcentaje de empresas zombi en Navarra escala hasta el 8,52%, la tasa más alta de todo el país, situándose por delante de otras regiones tradicionalmente envejecidas en su tejido productivo como Asturias (8,49%), La Rioja (8,07%) y Galicia (8,01%). Esto significa que las compañías estancadas representan una proporción mayor de su ecosistema empresarial que en cualquier otro rincón de España.

La evolución histórica de este indicador constata el deterioro económico sufrido en el plano regional. El volumen de firmas insolventes en Navarra pasó de 651 en el año 2021 a registrar un máximo histórico de 784 negocios zombi en 2023. A pesar de la ligera reducción absoluta contabilizada hasta las 644 actuales, la proporción sobre el tejido empresarial comparable sigue instalada en cotas peligrosas: del 7,8% que se registraba en 2021 se saltó a un alarmante 10,2% en 2022, enquistándose en el actual 8,52% que nos otorga el liderato nacional.

Un lastre directo para la inversión, la innovación y el empleo

Los analistas económicos advierten de que una presencia tan elevada de este perfil de sociedades moribundas opera como un síntoma evidente de menor dinamismo y constituye un freno absoluto para la prosperidad social. Al ser las empresas las encargadas de invertir, innovar y aportar los recursos que financian los servicios públicos, el colapso de una parte de ellas restringe gravemente la capacidad colectiva para generar bienestar y empleo de calidad.

Al tener que destinar la práctica totalidad de sus escasos recursos disponibles a la mera supervivencia y a atender los compromisos y deudas con sus acreedores financieros, las firmas zombi presentan una nula capacidad para crecer o competir en los mercados. Este balance sitúa a Navarra en una posición de clara debilidad competitiva, evidenciando que una parte sustancial de su tejido empresarial está perdiendo de forma alarmante la capacidad de crear valor real para la economía de la comunidad.