La obra clave de un compositor navarro del siglo pasado que ya puede escucharse gratis en internet
La obra “Jesucristo en la Cruz”, una de las composiciones de referencia del tudelano Fernando Remacha, se ha incorporado este viernes a la Fonoteca Navarra del Archivo de la Música y de las Artes Escénicas. La grabación ya está disponible de forma gratuita para el público general a través de la web de AMAEN.
La incorporación supone un nuevo paso en la difusión del patrimonio musical navarro del siglo XX. La cantata, considerada una pieza clave dentro del catálogo de Remacha, puede escucharse ahora en formato digital junto a más de un centenar de composiciones de origen navarro.
La grabación se realizó el 26 de febrero de 2025 con la participación de la Orquesta Sinfónica de Navarra, dirigida por Perry So, y la Coral de Cámara de Pamplona, bajo la dirección de David Gálvez Pintado.
También intervinieron como solistas vocales la soprano pamplonesa Andrea Jiménez, la mezzosoprano Leticia Vergara, el tenor Gillen Munguía y el bajo Iosu Yeregui.
La obra se interpretó esa misma semana en dos conciertos de la Temporada 24-25 de la OSN. Las actuaciones tuvieron lugar en el Auditorio Baluarte, en Pamplona, y en el Teatro Gaztambide, en Tudela.
Esta grabación se ha convertido en un nuevo hito de la colaboración entre la Fundación Baluarte-Orquesta Sinfónica de Navarra, la Coral de Cámara de Pamplona y la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana.
El objetivo de esta línea de trabajo es impulsar la publicación progresiva en la Fonoteca Navarra de las obras más representativas del patrimonio musical navarro. En estos momentos, el archivo reúne más de un centenar de composiciones accesibles de forma universal en formato mp3, con piezas que abarcan desde el siglo XVII hasta la actualidad.
Fernando Remacha inició sus estudios de violín en Tudela, su ciudad natal. Después continuó su formación en Pamplona con Felipe Aramendía y, más tarde, en Madrid, donde recibió clases de violín con José del Hierro y de composición con Conrado del Campo.
En 1923 obtuvo el Premio de Roma de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Ese reconocimiento le permitió viajar a Italia, donde estudió con Gian Francesco Malipiero.
A su regreso a Madrid en 1928, Remacha se integró en el llamado Grupo de los Ocho y se consolidó como uno de los músicos más representativos de la Generación del 27. En 1932 obtuvo el Premio Nacional de Música con “Cuarteto con piano”.
El compositor tudelano fue, además, uno de los primeros autores españoles que trabajó para el cine. Sin embargo, tras la Guerra Civil española regresó a Tudela y prácticamente abandonó la composición hasta los años cincuenta.
Posteriormente, Remacha fue director del Conservatorio Pablo Sarasate de Pamplona y promotor de la Semana de Música Antigua de Estella. En 1980 recibió de nuevo el Premio Nacional de Música.
Aunque su producción no fue especialmente extensa, Remacha está considerado uno de los principales músicos españoles del siglo XX. En sus primeras obras se aprecia cierta influencia de Igor Stravinsky, Manuel de Falla y Malipiero, aunque desarrolló una independencia estilística muy marcada.
Su lenguaje musical mantuvo la esencia española, pero se alejó del nacionalismo más superficial. Esa mirada propia ha convertido parte de su obra en una referencia dentro de la música española contemporánea.
La cantata “Jesucristo en la Cruz” fue compuesta para orquesta, coro y solistas. Se estrenó en 1964 en la Semana de Música Religiosa de Cuenca, donde obtuvo el Premio Tomás Luis de Victoria.
La partitura se basa en textos anónimos del Cancionero de Palacio de Francisco Asenjo Barbieri. Está considerada una de las obras de madurez del compositor, junto a títulos como “Concierto para guitarra y orquesta”, de 1956, o “La bajada del Ángel”, de 1973.
La pieza combina elementos de la polifonía española del siglo XVI, en la línea de compositores como Tomás Luis de Victoria o Francisco Guerrero, con recursos propios de la estética musical del siglo XX.
El resultado es una obra de gran envergadura y fuerte intensidad expresiva. Su lenguaje se aproxima en algunos momentos a la atonalidad y construye una atmósfera introspectiva, marcada por el dramatismo del texto.
“Jesucristo en la Cruz” está estructurada en seis movimientos dedicados a la Pasión. Son “Tierra y cielos”, “¡Oh mancilla inestimable!”, “Pues es muerto el Rey del Cielo”, “Está la Reina del Cielo”, “Di, ¿por qué mueres en Cruz?” y “Tú quisiste recibir”.
El legado documental de Fernando Remacha también forma parte del patrimonio conservado por Navarra. Su archivo musical fue adquirido por el Gobierno foral en 1988 a su viuda, Rafaela González Fierro.
Ese fondo contaba con un inventario realizado en 1986 por Margarita Remacha, hija del compositor, y por el músico Antonio Baciero. Tras un primer depósito en la Biblioteca de Navarra, en 2017 fue trasladado al Archivo Real y General de Navarra para su tratamiento archivístico y conservación definitiva.
La adquisición se completó en 2020 con una donación de Margarita Remacha. Ese conjunto incorporó documentos del archivo personal del compositor tudelano al fondo custodiado por el Archivo Real y General de Navarra.