De Pamplona a África para salvar vidas: la misión sanitaria que cambiará la salud de más de 1.600 personas en tres países
Un grupo de médicos, enfermeros, ingenieros biomédicos y nutricionistas vinculados a la Clínica Universidad de Navarra ha cambiado las aulas y los quirófanos de la capital navarra por el trabajo sobre el terreno en comunidades vulnerables de África. A través de tres proyectos de cooperación —Elikia, Crane Angels y UTO—, esta misión humanitaria tiene como objetivo transformar la calidad de vida de más de 1.600 personas en Costa de Marfil, Uganda y la República Democrática del Congo.
Lejos de limitar su labor a una intervención puntual, el equipo combina la asistencia directa con la formación de personal sanitario local para que los centros sigan siendo autónomos durante todo el año.
En Costa de Marfil, donde el cáncer de cuello uterino es la segunda causa de tumor más frecuente en mujeres y acarrea una mortalidad del 62% debido a la falta de cribados, la prevención marca la diferencia entre la vida y la muerte. Los doctores Gabriel Reina e Ignacio Pérez Palacio, junto a ocho estudiantes de la Universidad de Navarra, se han desplazado al Centro Médico Walé de Yamusukro en el marco del proyecto Elikia.
Durante la campaña han atendido a 600 mujeres, un 8% de ellas portadoras de VIH (un colectivo con un riesgo seis veces mayor de desarrollar este tumor). Además de realizar pruebas para la detección precoz del cáncer de mama, han efectuado 42 tratamientos mediante termoablación para eliminar lesiones precancerosas antes de que deriven en un proceso invasivo.
La intervención también ha llegado a Uganda a través del proyecto Crane Angels en el colegio homónimo, donde estudian más de 400 niños, muchos con discapacidad física o intelectual. La ingeniera biomédica Erika Sáenz de Santa María y la nutricionista Johana Mendiburu han liderado la puesta en marcha de una consulta médica equipada con material, medicamentos y un enfermero local para garantizar el seguimiento de los menores y realizar evaluaciones nutricionales.
Por su parte, el enfermero Fernando Gárate colabora en Kinshasa (República Democrática del Congo) en el proyecto UTO, centrado en la salud oftalmológica en el Hospital Monkole. A través de cribados, telemedicina y cirugías, el programa ha permitido revisar la vista a más de 2.500 personas y entregar medio millar de gafas. "Recuperar la visión significa, en muchos casos, poder volver a trabajar y mantener a sus familias", destaca Gárate.